Desperté, demonios era Lunes y tenía que ir a la escuela. Me levante y me bañe para después ponerme esto (foto en multimedia). Cepille mis dientes y fui directo a la escuela. Al llegar me encontré con Maddie, Kendra y Emily.
-Hola Alex-saludaron las tres.
-Hola.-dije sin ánimos.
-¿Que pasa?-dijeron Kendra y Emily.
-No, nada.
-Bien, ¿quién me acompaña a recepción?-dijo Em.
-Yo-dijeron Maddie y Kendra. Se alejaron y camine a mi casillero. Saque el cuaderno de ingles y español. Voltee y Brad se encontraba con cara seria.
-¿Podemos hablar?-rasco su nuca.
-No-camine pero el iba detrás de mi insistiéndome.
-Alex, por favor, necesito hablar contigo, quiero aclarar todo-decía mientras yo lo ignoraba. Llegue al aula donde se encontraban las porristas de nuestro equipo, las típicas zorras de toda la escuela.
-Hola Brad-dijeron todas al unísono. Este no les hizo caso por que me iba insistiendo.
-Señor Mills, ¿que hace aquí?-dijo el profesor de ingles entrando al aula-¿acaso reprobó de nuevo?
-Muy gracioso Hemmings-dijo enojado.
-¿Me va a responder?-se cruzo de brazos.
-¿Por qué lo haría?
-Mills, salga de el aula ahora.
-Es que.... La directora quiere ver a Alexandra Bonner. -me señalo.
-Alex, puede salir. -dijo el maestro por lo cual obedecí.
-¿Que?-dije de mala gana.
-Alex, ¿por que te enojas si yo no bese a esa chica?-me miro confundido.
-Mira si para esto me sacaste es mejor que te vayas tengo clase-entre al aula. Todas las clases pasaron muy rápidas, así que salí casi corriendo para que Brad no me viera ya que todo el día estuvo atrás de mi rogándome que lo escuchara. Llegue a mi casa y me puse unos shorts para entrenar y una playera. Salí y comencé a jugar. En eso Shawn se acercó a mi.
-Hola Alex-dije serio.
-Ah hola Shawn
-Venia a disculpar, por lo que paso el otro día en tu casa por que lo hice por una razón-se callo.
-¿Cual?-hice una colada.
-Tu...tu me gustas Alex-sonrío tímido y me quede boquiabierta.
-¿Y-yo?-tartamudee.
-Si Alex, tu y solo tu me gustaste desde que toque a tu puerta y te dije mi nombre y tu el tuyo, desde ese día estoy perdidamente enamorado de ti y no puedo soportar verte con alguien mas que no sea yo-Cerro sus puños. -quería saber si el sentimiento es mutuo.
No, tu no me gustas, me gusta alguien que se llama Bradley Mills ¿lo conoces? Tiene 17 años, juega basketball, mide 1.89, el es tierno y dulce, nada comparado a ti, si, tal vez me haya hecho sentir mal pero eso no quita lo buena persona que es.
-Shawn yo...-me interrumpió una niñita mas o menos de unos 11 o 12 años de edad.
-Hermano, es tarde y tienes que entrenar, vámonos. -Lo jalo y me salvo.
Hablando de entrenamiento yo tengo uno así que me fui a cambiar de playera por la del equipo y me fui en mi skateboard a la escuela. Al llegar todos estaban ahí platicando por que Dan no había llegado. El primero en acercarse fue Brad con su insistencia.
-Alex por favor.
(...)
Toda la semana fue volando y estaba muy estresada por que Brad no dejaba de insistirme que hable con el. Ahora me encuentro en mi casillero a la hora de la salida.
-Alex-dijo Logan a mi lado.
-Hey, que sucede.
-Quiero que me hagas un favor.
-Si, claro-respondí.
-Quiero que vayas a detención ahorita y hables con Brad sobre lo que paso el Domingo. -se alejo. Hice lo que me dijo por que en realidad no me gustaba estar alejada de Brad. Llegue y la maestra estaba dando instrucciones a Brad y otros chicos.
-Que se le ofrece señorita-me miro.
-Tengo castigo-dije obvia.
-¿Nombre?
-Maddison Mills-reí en voz baja y Brad me miro confundido.
-Ah si, castigo por..-la interrumpí.
-Sé la causa, ahora váyase a ver sus programas de ancianos-ella bufo y se fue. Me senté a lado de Brad.
-¿Alex podemos hablar?-me miro.
Era impresionante, que después de una semana el siguiera insistiendo.
-Si. -suspire.
-¿Si?
-Si. -sonreí.
-Bueno, era de el beso con Andrea Benson, me contaron que fue culpa de Shawn ya que el le pidió que me besara frente a ti, te juro que yo no la bese o algo por lo parecido...-lo interrumpí.
-Te creo-reí.
-¿Ah si?-preguntó.
-Si-respondí.
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Mi obsesión. || Editando.
RandomColoque mis pies a la altura de mis hombros, doble mi brazo a 90 grados y tome el balón con la mano izquierda formando una V. Doble mis rodillas para brincar. Solté el balón. Escuche como el público enloquecía. Abrí los ojos y las chicas brincaban...
