Capítulo 13- La historia de Maya

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Dalila miró a Maya pasmada.

—Si eso pasó, ¿por qué no dijiste nada? Ya es bastante tarde, ¿no te aparece? Un año tarde.

¿Por qué estaba siendo tan dura? Era su amiga a la que le hablaba. Los ojos de la morena estaban llenos de lágrimas contenidas.

—Porque no pude hacerlo. No sabía que era una violación; sólo sabía que un segundo estaba hablando con él y al otro...— No pudo continuar porque un sollozo pequeño escapó de su garganta. Ella seguro lo pasó peor que yo.— Además de que me sentía culpable; tú eres mi mejor amiga, y había tenido sexo con el chico que te gustaba. No podía ni mirarte a los ojos.

—¿Cómo pudiste?— preguntó. Creí que iba dirigido a Isaac, pero no; era para Maya.— Se suponía que éramos amigas, tú provocaste todo esto.

¿Qué estaba pasando? ¿Era en serio que estaba defendiendo a un violador?

—Dalila, si no vas a decir nada bueno vete. Por favor, deja de tratar de hacer que todo sea sobre tí.— Le pidió Claudia. La de cabello azabache la miró mal pero se fue de ahí sin decir nada; Isaac y Aitor como vieron que no les convenía seguir con nosotros, la siguieron.

☆☆☆

Alison estaba en su entrenamiento de fútbol femenil mientras que Maya, Claudia y yo la mirábamos desde las gradas. Vi como Alex y Leo se acercaban a nosotras.

—Hola.— Saludó Leo mirando al partido mientras se sentaba a mi lado. Le sonreí en respuesta sintiendo como los nervios me invadían.

—¿Qué hacen aquí? — Cuestionó Clau.

—Dicen que Pablo está de mal humor.— Explicó Alex.

—Tenemos clases con él y no quisimos soportarlo.— Terminó de decir Leo.

Las tres asentimos entendiendo. Nunca era buena idea tomar las clases de ese profesor cuando no estaba de buen humor.

—Iré a comprar algo de comer.— Avisó Maya y todos asentimos en respuesta.— Rebeca, ¿me acompañas?

Asentí con una sonrisa y la seguí. Caminamos en dirección a la cafetería; ella tomó un suspiro antes de hablar.

—Rebeca, si no te molesta o incómoda; ¿qué fue lo qué pasó contigo e Isaac?

La miré y suspiré antes de responder.
—Estaba hablando con él; lo último que recuerdo es a él besándome y yo tratando de impedirlo. No terminó pasando nada entre nosotros, si eso es lo que estás tratando de preguntar.

Maya sonrió apenada.
—Lo siento, es que necesitaba saber que ninguna otra chica había pasado por lo
mismo que yo... si me enterara que alguien más pasó por lo mismo me sentiría muy culpable por no haber hablado.

Asentí comprendiéndola. Me sentía exactamente igual.

—Lo que pasó con Isaac, yo...

—No tienes que decírmelo, no es necesario.— La corté y ella me sonrió.

—Pero quiero hacerlo, necesito hablarlo.— Se excusó y yo asentí dejándola seguir.— Isaac y yo estábamos hablando; él era al único que conocía en esa fiesta, es lo poco que recuerdo. Después de eso, desperté en una habitación desconocida; él ya se había ido; sabía que algo había pasado porque tenía pocos recuerdos. Al final no dije nada porque me sentía muy culpable y sucia, sobre todo porque mi mejor amiga estaba enamorada de él.

Pasamos por la fila de la cafetería y Maya eligió que comer.

—¿Ahora que haremos? — preguntó.— ¿Denunciar?

Negué con la cabeza indecisa.
—No lo sé; no estoy lista para ser cuestionada y que otra vez no me crean. Sólo quiero olvidar.

—Yo también.

☆☆☆

Al regresar a la cancha ya no estaba mi hermano presente; sólo estaba mi amiga acompañada de Leo.

—No me agradas, no me hables.— Espetó él sin apartar la vista del partido. Mi amiga parpadeó un par de veces e inhaló, supongo que para tratar de calmarse y no terminar golpeándolo.

—Tú tampoco me agradas.

Al parecer ninguno se había dado cuenta de nuestra presencia.

—Que bueno, entonces deja de hablarme.

—Sólo intentaba ser educada; ¿por qué sigues aquí? Tu amigo ya se fue.

Leo estaba a punto de responder cuando notó nuestra presencia; lo cual pareció frenarlo, ya que terminó ignorando la pregunta de mi amiga.

———
¿Qué habrá estado a punto de decir Leo? 👀

Bajo el cielo estrelladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora