Hoy, después de dos días que Leo confesara sus supuestos sentimientos por mí, empezaba a dudar de la veracidad de estos; principalmente porque eran las diez de la mañana y a pesar de estar en las mismas clases que él desde hace tres horas, no me había dirigido la palabra, ni siquiera devuelvo la mirada, lo que causaba que me rehusara a intentar hablar sobre lo qué pasó. No me mentiría a mi misma, sí estaba herida, y sospechaba que mi rostro lo demostraba por las expresiones cargadas de lástima que me lanzaban Maya y Alison, y quizás tal vez por las miradas cargadas de odio que Alison llevaba dedicando a Leo desde hace un largo rato. Intenté prestar atención a la clase de Pablo, pero la forma en la que me sentía me hacía incapaz el concentrarme; justo cuando estaba comprendiendo un poco lo que mi profesor estaba hablando, Ali jaló mi brazo de manera brusca.
—¿Qué está pasado?— preguntó. Yo la miré sin entender de qué hablaba.
—¿De qué hablas?
—De Leo, habías dicho que el sábado hablaron; ¿por qué parece que te está evitando?
Ni siquiera yo sabía la respuesta.
—¡Alison!— la reprendió en voz baja Maya, quien estaba en el asiento frente a mí.
—Perdón.— murmuró ella.
—La verdad no sé porqué me está ignorando.— respondí.
—Yo opino que deberías preguntarle.— Afirmó la rubia.
—Yo creo que no deberías hacerlo.— Dijo Claudia, quien estaba en el asiento frente a Alison.
Miré a Maya para escuchar lo que ella pensaba, pero sólo se encogió de hombros.
—No conozco lo suficiente a Leo para saber si deberías preguntarle.
—Rebeca no creo que debas preguntarle; él no había mostrado interés por ti hasta que te vió con otra persona, y ahora te esta ignorando. Tú mereces más que eso.— Aseguró la castaña.
Antes de que pudiera considerar el consejo de Claudia, Alison habló.
—¿Por qué siempre eres así? No la escuches, Rebeca.
Clau frunció el ceño molesta.
—¿A qué te refieres? Lo único que estoy haciendo es aconsejarla.
Intenté tomar la palabra, pero parecía que ahora en la conversación sólo participaban Alison y Claudia.
—Me refiero a que siempre tienes que ser negativa, todo lo que Leo hace está mal para ti.
Otra vez intenté opinar, pero ahora fue el turno de Clau de interrumpir.
—Eso no es cierto.
—Es cierto.— Argumentó Maya.
—¿De qué lado estás?— le preguntó la castaña a la morena, esta sólo se encogió de hombros.
—Esto no es una competencia.—Declaró Ali.
— Es cierto que Leo no es mi persona favorita; pero no se trata de eso, Alison. A ti no te molesta que le aconseje a Rebeca que no intente nada con Leo, lo que te molesta es que opine diferente a ti sobre algo.
—Eso no es cierto.— respondió la rubia.
—Es cierto.— volvió a decir la morena, causando que Ali la mirada mal.
—Creí que estabas de mi lado.
Volví a intentar dar mi opinión, pero esta vez fue turno del profesor para interrumpir.
—Alison y Claudia, salgan del salón.
Mis amigas tomaron sus cosas para emprender camino a la salida mientras continuaban discutiendo en voz baja. Bueno, al menos esta vez no fui yo a la que sacaron de clases.
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Bajo el cielo estrellado
Teen Fiction[Terminada] (sin editar) Rebeca cree estar enamorada de Leo; Justo como creyó estar enamorada hace dos años, pero esta vez es diferente, o al menos eso cree. Lo único que sabe es que tiene la mala costumbre de enamorarse de los amigos de sus hermano...
