La noche era cerrada, sin estrellas y lo único que alumbraba aquella triste calle eran las farolas y las luces de los escaparates. Me acerqué y sin dudarlo era ella. Esa chica era imposible de olvidar, y menos después de haberla tenido tan cerca. Alba Reche era inconfundible, da igual la hora, da igual el día. Esa cara no se olvida fácilmente.
Paré la moto lo más cerca que pude, me bajé y cogí el casco que había usado Ici para ir al bar. El chico seguía agarrándole del brazo y la cara De Alba era de angustia o incluso miedo... creo que esa sensación no debería de sentirla nadie y menos esa cosa tan pequeñita.
- Pol suéltame.
- Alba, por favor. Dime que no sientes lo mismo que yo -suplicándole a la pobre mujer-.
- Pol, suelta, ¿qué no entiendes? - le dijo y en su casa se podían ver unas ojos acuosos a punto de estallar-.
- ¡Que yo no fui un juego! Que todo era real, Alba, ¡joder, que no estoy loco! -le dijo gritándole a la cara y seguía cogiéndola por los brazos-.
- Pol que me sueltes, me estás haciendo daño -intentó escapar pero le fue imposible y sus ojos estallaron-.
Desde mi posición pude oír parte de aquella conversación y no era muy agradable... Así que me armé de valor, decidí vestirme de superhéroe y me acerqué lo más valiente que sabía. No sabía que iba a pasar, lo mismo me desarma pero era imposible verla sufrir. Se me arrugaba el corazón. Me acerqué haciendo mucho ruido, para que notasen mi presencia y comencé a hablarle a Alba como si la conociera de toda la vida.
- Albi, joder, llevo esperándote 15 minutos de reloj. Te pasas de puntual, amiga ... -llamé la atención de los dos y el tal Pol soltó a la rubia-.
Alba al verme se quedó un poco pillada, pero no dudó en seguirme el rollo...
- ¿Y esta quien es? - dijo el hombre de cabello oscuro con cara de amargado-.
- Perdón, perdón, iba de camino. Este amigo ya se iba -y miró fijamente al chaval-.
- Alba, por favor... no me dejes así -le suplicó a la rubia-.
- Una amiga, nos vemos - le guiñó un ojo y se acercó a él, le dio dos besos y me cogió de la mano-.
La Reche parece que los tiene bien puestos, pero, ¿como puede tener esta mini mano? Si es la mano mas adorable del mundo. Es un minimoy.
- Esa moto negra es mía -le señalé con la mano-, vamos a cogerla -me agaché hacia su oído y le susurré-. Espero que no te de miedo te voy a llevar a casa.
Sus ojos color miel se iluminaron y puso cara de sorprendida, aunque realmente no sé de qué color son... solo sé que son los más bonito de España. Por un momento me quedé divagando, lo mismo hasta se me había caído la baba ...
- Natalia, gracias. Te debo una -me dijo sincera pasando un brazo por mi cadera y apretando fuerte-.
- Toma, ponte el casco. Ya me la devolverás. Ahora vamos a tu casa.
Llegamos a la moto, se puso el casco y acto seguido se miró en el espejo de la moto soltando un estruendo en porfa de carcajada.
- ¿Que te pasa ahora, bicho? -le dije en tono burlón-.
-Natalia -dijo entrecortada por la risa- me hago pipí, soy una hormiga atómica.
- Es la primera vez que te montas en moto, ¿no?- asintió y me eché a reír con ella y le di una palmada en el casco-.
- ¡Oyeee! Que es molesto - y me hizo un puchero-.
- Molesto va a ser como te muevas en la moto y probemos el suelo ...
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El sitio de mi recreo
FanfictionTodo pasa por algo... hasta lo que no pasa. Natalia, cantante de la línea dos del metro. Alba, escritora y compositora. ¿Que pasa cuando choca un alma gris contra una galaxia en la noche oscura? ¿Será suficiente para encontrarse y que su alma vue...
