- Natita, ¿es posible que dejaras de golpear la mesa con las uñas? -Creo que está un poco enfadada, esa cara no es la de hacer amigos-.
Estábamos en la mesa del salón haciendo cada una nuestras cosas. Yo intentado componer o escribir para despejarme y Marta intentado estudiar. A mi me estaba saliendo verdaderamente mal.
- No me doy cuenta que lo estoy haciendo - Dije para justificarme-.
- Quilla, es que me pones nerviosa y no me concentro na' de na'.
- Vale, ya paro.
- Estás nerviosa por mañana, ¿no?- Cuestionó mirándome a los ojos-.
- Un poquito.
Acercó su mano a la mía y la apretó con fuerza.
- Eres una artistaza, aunque pocos lo sepan. El escenario se te va a quedar to' pequeño y to' tus amigos guapos vamo' a estar allí apoyándote.
- Gracias, Marta. Ahora mismo no soy objetiva. Pienso que va a salir una mierda y que será parecido al fin del mundo.
Después de mi comentario nos reímos. Se me estaban pegando las exageraciones de Marta y ella se estaba dando cuenta.
- Eres más exagerada que yo ... Yo que tú me salía a dar una vuelta, así viendo a la gente pasar lo mismo te distrae un rato -Marta en modo mamá era como una mamá gallina cuidando a sus polluelos-.
- Creo que esa va a ser la solución.
- Me alegro, porque la cajetilla de tabaco no tiene la culpa de na' guapita - bajando la mirada al cenicero-.
A lo tonto me había fumado casi la caja de tabaco entera. La vida se me iba entre las manos, el estómago era un agujero negro y el corazón se me iba a salir por la boca.
- Deberías de haberme parado los pies antes... - Me incliné hacia ella y le dejé un beso en la frente y me fui a mi habitación-.
Cogí los cascos, una sudadera y salí de casa sin rumbo, sin un camino cierto. Iba hecha un cuadro, mínimo de Picasso. Ojalá no encontrarme a nadie. Iba con un pantalón corto de chándal negro básico, las nike y mi camiseta de Jambo. Lo cierto es que solo necesitaba salir. El set list estaba hecho, pero los nervios por que llegara el día me estaban comiendo, era la primera vez que me subía a un escenario aquí en Madrid. Cascos al volumen justo para escuchar lo que pasa alrededor, no era plan de que me pillara un coche por ir en las nubes. Aunque las nubes sean mi sitio favorito para vivir.
Las siete de la tarde marcaba mi reloj, a esta hora la gente se echaba a la calle. Salían de trabajar o dar un paseo. Las noches se habían vuelto más frías y eso era de agradecer. El calor había llegado a un punto que era asfixiante y el fresco de la noche era de agradecer.
Hoy el día había sido demasiado aburrido, por la mañana he ido a tocar al metro como todas las mañanas desde hace unos meses. Lo peor es que me habían quitado mi sitio, el sitio... aunque lo cierto que en el nuevo rincón no se me ha dado tan mal. Hasta la gente ha sido más generosa. Poco a poco voy descubriendo nuevos lugares que me venían bien para el curriculum.
Llevaba como diez minutos andando, sin darme cuenta de nada. Sólo de los semáforos en rojo. Que menos que seguir con vida... demasiado joven para morir atropellada por estar en babia. Pero bueno, ¿hay algo más bonito que la Gran Vía con el sol del atardecer y que me suene La chica de ayer en el aleatorio? Es mi momento favorito del día.
"Un día cualquiera no sabes que hora es
te acuestas a mi lado sin saber porqué,
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El sitio de mi recreo
FanfictionTodo pasa por algo... hasta lo que no pasa. Natalia, cantante de la línea dos del metro. Alba, escritora y compositora. ¿Que pasa cuando choca un alma gris contra una galaxia en la noche oscura? ¿Será suficiente para encontrarse y que su alma vue...
