¡Qué aproveche!

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Sin darme cuenta llevábamos como dos horas o así, realmente no era consciente del tiempo. Sólo sé que a las cuatro que estábamos se habían sumado Miki y Joan que andaban por la zona y Afri que había terminado su turno. Había dejado su traje de jefa y era increíble lo bien que se llevaba con María. Y mi Marta como siempre... dando el cante. No la puedo sacar de casa, esta chica era una mente brillante en toda regla.

- Illo, illo  pues lo más ridículo que me ha pasao' ha sio'  con un camarero que me trajo la comida, el muchacho me dijo que aproveche y yo me quedé mirándole y voy y le digo- se ríe- y le digo yo...

- Igualmente -intervino Joan por el ataque de risa que le estaba entrando a Marta-.

La risa se nos había contagiado a todos esperando a que Marta terminase y éramos una sinfonía todos con nuestras diferentes risas.

- Y le dije hola, le dije hola, por la cara- soltó por fin y todos después del silencio nos echamos a reír-.

Mientras Miki se levanta y le decía a Marta:

- Ven hija mía que te encierre en las masmorras...

- ¡Que se ha acabado la historia!- dijo María entre risas- Que esto era todo, me meo. ¡Eres la mejor! Ya te quiero, tía.

- A ver Miki, siéntate. Es que tío imaginaros la situación...

- Ay si ya nos la hemos imaginado -intervine, mientras a Alba le estaba dando un ataque de risa-.

- Es que recordad que la introducción a esta historia es que era lo más ridículo que le había pasado -dijo María entre risas-.

- Es que mi ídola tío, me encantas. Yo quiero salir a perrear contigo muchas noches - apuntó Afri-.

- Tío que se lo cuento a to' el mundo, que fatiga vieo', no os riáis de mi.

- Si eres la mejor, mi vida -me acerqué a su cabeza y le dí un beso-.

-Eso es lo que me dice el Paco, que soy la mejo'.

- Pero tía que eso no es ni una historia - dijo Joan-.

- Hombre las historias tienen su inicio -y mientras hablaba Miki me quedé mirando fijamente a Alba que la tenía delante- su nudo y su desenlace, pero esto es un hola y adiós- y volvimos a echarnos a reír-.

Mientras los demás seguían a su bola yo seguía mirando a Alba como seguía a carcajada limpia. No había hablado en unos 5 minutos, por suerte tenía un botellín de agua y se lo acerqué con una servilleta pegada en la que le puse: "Por si de tanto hablar se te ha secado la boca". Alba la cogió y me miró como nunca me había mirado hasta ahora, no sé si era rabia, enfado, o esa era su cara de asombro. Yo le seguí la mirada y le guiñé un ojo.

- Es que me la imagino contándosela a todo el mundo, y la gente flipando -dijo Afri-.

-No la voy a volver a repetir pero imaginaros lo que fue eso. Se pasa mucha vergüenza io.

- Hombre, es normal. A nosotros nunca nos han dicho que aproveche y nos han respondido hola -dijo Miki en medio de un ataque de risa-.

-Es que lo que me sorprende es que te acuerdes - dijo la Mari entre risas-.

En ese momento vino Ici con un bol de frutos secos y lo dejó en la mesa y dijo:

-Buen provecho, chicos.

-Hola -dijo Alba para salir de su posesión por mudito de los 7 enanitos, cuando terminó el hola me miró para fulminarme con un guiño para devolverme la broma de antes. Esta chica sabe jugar, pues vamos a jugar-.

El sitio de mi recreoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora