- Ici tía que no que no voy a ir dando besitos así by the face -lo cierto es que me había puesto nerviosa, no había sido capaz de acercarme a Alba en toda la tarde. Como para jugar a la botella y que me saliera ella... ¡Me puede dar un hari aquí en medio de la peña! A todo esto Ici no paraba de mirarme con cara de incrédula. Me estaba leyendo la cara, sin más, como ella hace siempre-.
- Nat... -añadió con un pucherito como si eso pudiese cambiarme de opinión-.
- Ici es superior a mi, es que no puedo. Yo no le doy besitos a cualquiera, no soy una loca como la Martuka. Mis besos son exclusivos -dije en tono burlón-.
- ¡Que baje modesto que sube Nat!
- Que no puedo, no puedo, no puedo -dije ya desesperada haciendo aspavientos de cansancio con las manos-.
- Vale, pero si me toca la rubia no te enfades conmigo...
Pummm. Directa a la aorta, dispuesta a que me desangre ...
- Es un juego, no me voy a enfadar pero simplemente no me apetece churri ...
- Bueeeno, como tú digas -me cortó de inmediato-.
- Prefiero abrirme una cerveza y fumarme un piti en el porche, de verdad - le dije al oído cuando vino a abrazarme-.
- Vale, churri - me dió un beso y se acercó al grupo para jugar a la maldita botella-.
Desde mi posición podía ver a todo el grupo en torno a un botellín de Estrella Galicia riéndose de las ocurrencias de la Mari y Marta. Lo cierto es que el destino había sido caprichoso y en la primera ronda le había tocado a Marta darle un beso a Alba y a la Mari a Pablo. Hecho que hizo que todos estallaran en risas y carcajadas. La Mari en todo su esplendor fue directa hacia Pablo y le comió la boca como si no hubiera un mañana, con mucha saliva, con mucha lengua, como si fueran dos adolescentes en celo recién salidos del colegio en cualquier esquina de cualquier bar.
¡Que agco!
A mi el juego me estaba pareciendo aburrido así que me acerqué al portátil desde donde estaban poniendo mis niños la música, elegí "PRMVR", me cogí un botellín y salí al porche a disfrutar de la vida.
"Asumido el hecho de que soy
parte de un rebaño
ovejas quieren ser perros pastor
ejército de extraños
Dile al capitán que renuncio a ser su guía
yo sí quiero tener una musa que me escriba
o escribirle yo a ella a través
de esta botella
han atado nuestras manos con
con las mismas manos con las que
acarician a sus hijos
antes de que duerman"
Realmente hacía tiempo que me siento así, sin seguir al capitán, haciendo lo que me da la gana. Después del accidente o incidente ... como quiera llamarlo, la vida me cambió y solo hacía escuchar esta canción en bucle. Me da paz cuando busco tempestad. Y allí estaba en un escalón frío, mirando la nada pero sin pensar en todo. Simplemente me dejaba llevar. Entre calada y calada observaba como una mariposa en la rama del árbol estaba a punto de salir del capullo o como el gato del vecino estaba tomando el sol en el arbusto que separa las dos casas (que imagino que en mitad existe una cerca o una valla porque sino vaya gracia...). Acabó la canción y pude escuchar como unos pasos se acercaban hacia mí sin piedad y aquel cuerpo conocido por su buen olor se sentó a mi lado.
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El sitio de mi recreo
FanfictionTodo pasa por algo... hasta lo que no pasa. Natalia, cantante de la línea dos del metro. Alba, escritora y compositora. ¿Que pasa cuando choca un alma gris contra una galaxia en la noche oscura? ¿Será suficiente para encontrarse y que su alma vue...
