Capítulo 2

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Horacio:

Dejé a Gustabo en la puerta de nuestra casa y me fui conduciendo a un pub cercano que solía frecuentar. Por el camino pensé en quien podría llamar para no ir solo, aunque decía que no necesitaba a nadie para pasarlo bien, mentía.

Llegué al lugar y aparqué a unos metros. Bajé del coche y lo que vi me sorprendió mucho, era Volkov e iba acompañado por Ivanov y Grecco. Esta sería la oportunidad perfecta para acercarme al de cabeza pequeña, pero tenía que ir despacio, no quería asustarlo.

-¡Hey Grecco! -saludé al de barba, ya que era con quien más confianza tenía.

Me acerqué a ellos y me recibieron con un saludo cordial, un tanto incómodo.

-¿Que te cuentas Horacio? ¿Quieres venir con nosotros o estás acompañado? -preguntó Grecco con amabilidad.

-La verdad es que vengo solo y me encantaría ir con vosotros -dije mirando a Volkov con intensidad.

Este se sintió abrumado y agarró del brazo a Ivanov para entrar en el pub.

-Madre mía Horacio, tranquilo fiera. ¡Casi te lo comes con la mirada! -Grecco estalló en carcajadas. -Si quieres algo con él intenta ir más despacio que se va a asustar.

Me reí por su comentario e intenté relajarme. Entramos al pub y rápidamente localizamos a los otros dos policías, estaban en la barra pidiendo sus bebidas. Me fije que Volkov se pidió un Vodka y decidí hacer lo mismo.

La música sonaba a todo volumen y era prácticamente imposible mantener una conversación, eso me fastidió porque no podría hablar con el de pelo gris. Pero no me impediría pasar tiempo con él.

-¡Vamos a bailar! -le dije gritando en el oído.

Lo cogí del brazo y lo arrastré a la pista de baile. No podía oír sus quejas por culpa de la música, de todas maneras sabía que estaba protestando. Cuando lo solté nos quedamos de frente, él estaba sonrojado y se veía increíblemente adorable. Me pegué al más alto y comencé a moverme al ritmo de la música, este se quedó quieto, avergonzado pero no se apartaba.

-¡Venga Comisario Bombón! Mueva esas caderas oxidadas- me pegué aun mas para poder decirle eso.

Narrador omnisciente:

Desde lejos Grecco e Ivanov miraban la escena, uno sonriendo y el otro incrédulo. Ivanov no podía creer lo que estaba viendo, a pesar de todo estaba muy contento por su mejor amigo, era la primera vez que lo veía así y se alegraba mucho por él. Se notaba que tenía cierto interés por el de la cresta aunque no lo quisiera admitir.

Volkov por fin reaccionó al darse cuenta de que sus amigos miraban la escena riendo y charlando entre ellos. Así que se despegó como pudo de Horacio y volvió a la barra. El de pelo rojo se quedó bailando en la pista, lejos de estar mal por el hecho de que se fuera, se sentía satisfecho, ya que había tardado casi una canción entera en separarse de él.

Cuando el comisario llegó donde estaban, Greco e Ivanov se callaron de repente haciendo saber a Volkov que antes estaban hablado de él. Este simplemente se sentó en un taburete intentado ocultar su nerviosismo y el bulto de su entrepierna. Volkov estaba confundido, nadie hasta ahora había hecho despertar esa parte de él y en cuestión de semanas Horacio había logrado captar toda su atención.

Miró al chico en la pista de baile, iba sin camiseta, no sabía en que momento se había desecho de ella. Se fijo en sus abdominales, estaban bien marcados. En ese instante sus dos amigos se dieron cuenta de que el comisario no le quitaba ojo al de cresta y se miraron cómplices.

-Volkov, ¿que estás mirado tanto? -preguntó el mejor amigo del comisario. Este desvió la mirada centrándose ahora en el suelo.

Horacio:

Seguí en la pista de baile por unos minutos más. El comisario bombón me había dejado solo y aproveché para mirarle la cabeza mientras se alejaba, ¿cómo podía ese hombre ser tan adorable? Su cabeza pequeña era mi perdición.

Me quité la camiseta, ya que hacía mucho calor, sobre todo después de bailar con el comisario. Me percaté que el de pelo gris me estaba mirando sentado en un taburete. Quería ir abrazarlo y eso hice. Cuando llegué estaban discutiendo.

-¡Yo no estaba mirando a nadie! -gritaba el de pelo gris con el ceño fruncido y las mejillas sonrojadas por culpa del alcohol (o eso creía Horacio).

Al mismo tiempo que este se cruzaba de brazos lo abracé por la espalda poniendo mi barbilla en su hombro. Los otros dos se empezaron a reír.

-¿Que es tan gracioso? -pregunté inocentemente.

Por supuesto que sabía de lo que se reían, todos en comisaría estaban al tanto de mi enamoramiento con Volkov.

-Pongame una copa -exclamé llamando la atención del hombre que estaba tras la barra.

Volkov cogió mis brazos y los retiró lentamente, pero no quité mi cabeza de su hombro.

-¿Que va a querer tomar? -me preguntó. -Por cierto, me puedes llamar Juan.

-Lo que sea, ¿Qué me recomienda Comisario Bombón? -me alejé un poco de él para poder mirarlo a la cara.

Este se puso nervioso y le dijo la bebida al hombre.

-Muy bien, un TGV con blue tropic marchando -se fue a preparar la bebida.

Volkov se levantó bruscamente del taburete donde estaba sentado.

-Voy un momento al baño -dijo para después marcharse.

En cuanto se fue me acerqué a Greco.

-¿Lo estoy haciendo bien?

Por mucho que mostrara una apariencia de tío duro, en realidad era súper sensible e inseguro. Y la verdad es que Volkov me gustaba mucho, no era el típico lío de una noche.

-Creo que sigues yendo muy rápido, pero si de momento te funciona sigue así -dijo Greco dándole un trago a su copa.

-A mi me ha sido muy interesante el hecho de que no se apartara las dos veces que te has puesto cerca de él.

Greco rió dándole la razón, en ese momento Juan llegó con mi copa. Intentó darme su número, pero lo rechacé, no me interesaba.

Dreams (Volkacio/Intendenteplay)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora