Capítulo III. Hostilidad

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Desclaimer: Los personajes de InuYasha y Kamisama Hajimemashita, pertenecen a sus respectivas creadoras. Solo la trama es mía.

=Capítulo III

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=Capítulo III. Hostilidad=

—¡Kagome! —exclamó InuYasha cuando observó al youkai abalanzarse sobre el cuerpo de la chica. Sintió que la garganta se le secó en cuanto los brazos del demonio envolvieron en un abrazo a la miko con necesidad.

Una mariposa cubierta en una luz mágica pasó en frente de los ojos azules de la miko. Por un momento se desconectó de toda su realidad, solo era consciente del abrazo de Tomoe, el kitsune transmitía una necesidad desesperada al aferrarla entre sus brazos. Y aquella mariposa invisible para el resto, revoloteó alrededor de ella y el zorro.

¿Qué significaba eso?

"Miko Kagome, te hago entrega de Tomoe, cuídalo bien". 

La muchacha no entendió que sucedió. ¿Cómo que le entregaban a Tomoe? ¿Quién había dicho eso? ¿Qué significaba todo eso? Incluso sin darse cuenta, los fragmentos de Shikon brillaban fuertemente bajo sus ropas.

Fueron solamente unos segundos en los que pareció que el tiempo se detuvo. Luego el espacio-tiempo regresó a la normalidad. 

Kagome había gritado ante el brusco contacto y al recibir el peso del kitsune, sus piernas flaquearon y la llevaron a estamparse al piso con fuerza. El golpe fue duro y doloroso, su trasero dolía y no terminaba de procesar lo que estaba sucediendo.

—¡Kagome-chan! —exclamó Sango al llegar unos segundos después al claro del río y sus ojos se abrieron sorprendida.

—¡Suéltala, maldito! —gritó el hanyou muy molesto. Sintió en su pecho un ardor que nunca había experimentado. Sin pensarlo dos veces, se lanzó con Tessaiga empuñada, no permitiría que Kagome saliera herida.

Tomoe solo actuaba por instinto y al no tener consciencia ni visibilidad de su entorno, solo se defendía por instinto de protección. Sus garras estaban aferradas a esa fuente de tranquilidad.

Fuego vulpini fue en dirección de InuYasha y él se defendió con la ayuda de su espada.

—¿Qué está pasando? No entiendo—dijo Miroku a Sango, ambos se mantenían sobre el aire gracias a que estaban montados en el lomo de Kirara—. InuYasha se ve muy molesto.

—Se lo merece—contestó Sango sin bajar la guardia, en cualquier momento las cosas podrían complicarse y Kagome podría salir herida—. Ahora sabe lo que se siente.

Bajo los Cerezos| CROSSOVER| Tomoe&Kagome CANCELADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora