Con gran dificultad y a punto de que le estallara el cuerpo y chorreara sudor a mares por el increíble esfuerzo que ambos estaban ejerciendo sobre la maleta, finalmente lograron cerrarla por completo.
Gaara no recordaba cuándo fue que todas sus cosas de la habitación de su universidad se habían hecho tan numerosas. Aunque tuviera poco presente aquellos días, sí era consciente que la primera vez que pisó esas instalaciones, hacer su maleta no le había resultado tan complicado.
Menos mal contaba con la ayuda de su ahora nueva amiga. Hinata se había convertido en una persona muy cercana a él en ese último tiempo. Desde su encuentro en aquel café, sus reuniones se habían hecho más frecuentes y, tal como Gaara le había prometido, estuvo para ella en todo momento que se le hizo difícil olvidar alguna que otra cosa con respecto al "caso Naruto" como lo llamaban.
No iba a negarlo, se sentía ciertamente incómodo al sacar el tema, pues ya no podía mostrarse molesto con Naruto dado a que ya habían arreglado sus diferencias, pero eso no evitaba el hecho de que cuando tuviera la oportunidad, no dudaría en echarle en cara aquel hecho a su rubio amigo.
Hinata sabía perfectamente que Gaara había hecho las pases con el Uzumaki, pero en lugar de sentir traición o molestia, más bien sentía alivio y una interesante satisfacción. Ambos habían sido tan unidos que pensar en que eso se hubiera acabado le revolvía el corazón. Nunca cambiaría, ella siempre había sido demasiado dulce, y eso era algo que Gaara apreciaba.
—¿F-Falta algo más?— preguntó la ojilila mirando alrededor de la habitación, cerciorándose de que no quedara nada más, a excepción de las cosas del hermano mayor del aludido.
—No, eso era todo. Y si se nos olvidó algo, no pienso volver a abrir esta cosa—bufó el pelirrojo pasando una mano sobre su sien secando todo rastro de sudor.
—¡Oh!— se sobresaltó la mujer—¿Q-Qué me dices de ese pequeño cactus de ahí? ¿Lo planeas dejar o lo llevarás a tu casa?
Gaara miró hacia el lugar en el cual apuntaba su amiga. Sobre su nuevo escritorio reposaba tranquila la pequeña planta.
—¡Casi lo olvido! Quería dejársela a Shino en cuanto vaya a despedirme de él.
—Oh, e-eso es lindo de tu parte, estoy segura que le encantará— sonrió ampliamente.
—¡Gaara!— exclamó Temari entrando estrepitosamente por la puerta haciendo saltar del susto a ambos presentes.
La pobre Hinata se había puesto pálida ante aquella entrada tan escandalosa e inesperada que cayó sentada sobre el colchón sudando frío.
—¿Cuál es tu problema?— se quejó el pelirrojo sosteniendo con fuerza la maceta del cactus entre sus manos. De no ser porque lo tenía bien agarrado se hubiera caído al suelo provocando un verdadero desastre.
—Vaya que son exagerados— bufó haciendo un puchero y recostándose contra una de las paredes—Sólo vine a ver si ya habían terminado con la maleta. Recuerda que esta noche nos vamos a casa para que empaques todo lo faltante.
—Sí, sí, ya está listo todo— dijo de muy mala gana. No fue hasta que volteó hacia la ojilila a quien miró con dulzura—¿Irás a mi casa a ayudarme también?
—Claro, de hecho pensaba hacerlo— le devolvió una amplia sonrisa.
La atención del pelirrojo volteó, sin embargo, inmediatamente hacia su celular, el cual comenzó vibrar en su bolsillo debido a un mensaje que recientemente había llegado. Tomó el aparato y leyó la notificación.
[14:38: Naruto]: En cuanto termines de empacar tus cosas ven a mi facultad.
No pasó ni un minuto desde que leyó lo primero para que llegaron nuevos mensajes:
[14:38: Naruto]: Ven solo.
[14:38: Naruto]: Es muy importante.
[14:39: Naruto]: De veras.
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One of those Days || Gaalee/Leegaa
FanfictionGaara entra a una de las más prestigiosas universidades, en la cual, conoce a alguien que le dará un vuelco rotundo a su vida. -AU (Universo Alterno) -Contenido Homosexual -R18 -Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
