Capítulo 18

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Kambe acababa de salir de un intercambio de balas junto con Kamei en un caso de robo en una joyería. Nadie había salido herido, las joyas fueron entregadas y los perpetuadores apresados. Sin embargo, Daisuke no olvidó hacer entrega de una indemnización por daños a la propiedad y personas inocentes, pero involucradas en el altercado.

No se había despedido de Kamei cuando HEUSC, su mayordomo, le habló al oído. Diciéndole del estado alterado en el que su omega, Haru, se encontraba. Daisuke no se molesto en despedirse de su compañero, solo avanzó su caminar hasta su auto para montarse y arrancar.

La conmoción que Haru escuchó horas más tarde fueron gritos de ayuda y suplicas. Terminó por acurrucarse en una esquina, dejando salir su hedor de forma pesada debido al miedo y desesperación que sentía. Escuchó la voz gélida de Kambe y eso lo hizo levantarse del suelo rápidamente. Dejo salir un quejido cuando escuchó pasos acercarse a su celda y sollozó al ver a su alfa ahí.

— D-Daisuke -sorbió por la nariz al ver a un oficial abrirle, pero con cara de espanto para dejarle salir.- se llevaron a Yuu. -los brazos de Kambe le rodearon y Haru se dejo hacer mientras lloraba.-

Kambe frunció el ceño y dejo salir un rugido de sus labios. Así como acabo con los oficiales que encerraron a Haru, en especial el que salió en el video que HEUSC le mostró -golpeándole-; acabaría con el que se llevó a Yuu y le golpeo. Nadie tocaba su propiedad y en especial su familia. Daisuke se removió su saco y lo colocó sobre la cabeza de Haru para que no viera lo que había hecho en esa estación de policía. Haru se mantuvo con sus ojos rojos y nublados por las lagrimas mientras se dejaba guiar por Daisuke a fuera.

Al estar ambos ya dentro del auto, Haru se mantuvo mirando hacia la ventana. Su cuerpo débilmente temblaba, y su mente lo llevaba pensando en miles de cosas feas que le pudiera pasar a Yuu si no lo buscaba ahora. Daisuke soltó sus feromonas dentro del auto para calmar a su omega estresado y sonrió internamente al verle dejar de temblar de a poco. Le agarró una de sus manos y la entrelazó con la suya para dale pequeños apretones de manos.

— Todo estará bien, Haru. Iremos a casa y te darás un baño. -dijo mientras miraba hacia el frente.-

— ¿Qué? ¡No! Yuu podría estar en peligro, por favor. No quiero que me lo quiten. -lloró y cubrió su rostro con sus manos.-

Haru -esa voz alfa que hacia que Haru pensara las cosas antes de hacerlas. Era una advertencia.-

Haru soltó un quejido lastimero de esos que Yuu usualmente suelta y agachó su cabeza.

— Iremos a casa ahora y te ducharás para calmarte primero. Luego comeremos y hablaremos ¿ok?

El omega asintió y dejó que sus lágrimas se deslizaran por sus mejillas como cascadas en las montañas. Al llegar al complejo de apartamentos de Kambe, en especial a su apartamento, Haru hizo lo que Daisuke le instruyó que hiciera. Cuando salió, sí, se sentía más relajado, pero ¿Por qué sus ojos se nublaban con más lágrimas? ¿Por qué su pecho dolía? Sorbió por la nariz y respiró hondo, no quería hacer enojar a Daisuke. Llevó sus manos a su cuello y toco el collar que se había puesto esa mañana para removerlo y dejarlo sobre su coqueta; donde tenia otras pertenencias como el cepillo de peinar, perfume, algunos juguetes de Yuu... sus ojos se aguaron, pero negó.

Tenia que calmarse.

Se fue hacia la cocina para comenzar a preparar algo de comer, pero solo se quedo frente a la estufa. Se acuclilló frente a la misma y cubrió su boca para sollozar. Esperando que Daisuke no le escuchara y usara la voz alfa en el, pese a no ser influenciado por la misma como comúnmente un omega debía serlo.

Le asustaba, porque le hacia recordar a él; su padre.

Daisuke se recargo del umbral y miró a Haru al este tratar de calmar sus sollozos. Se acercó y acuclilló a su lado para envolverle en sus brazos. Terminando el por sentarse en el suelo y con un Haru sollozando en sus brazos. Comenzó a darle palmadas sobre su espalda de manera pausada y lenta. Sonrió un poco al notar como el omega se relajaba en sus brazos y solo sorbía. Besó su cabellera y cerró sus ojos para seguir aspirando el aroma del mismo.

— ¿Haru? -preguntó con su voz gélida y desinteresada.-

- ...

— ¿Confias en mi? -preguntó al despegarse de Haru para verle a los ojos.-

— -Haru asintió lentamente y terminó por agachar su cabeza para limpiar sus mejillas sonrojadas y húmedas.- Sí.

— -Daisuke sonrió y se inclinó a la vez que levantaba la cabeza de Haru por su barbilla.- Yuu esta bien, estará aquí pronto. -acarició su nariz con la de Haru en un suave y delicado movimiento.-

— ¿Q-Qué? -Haru parpadeó y su vista se nubló otra vez.- ¿De verdad?

— Hmm -asintió y besó los labios de su omega.-

Daisuke le inspeccionó las heridas en su rostro y obligó a Haru a quitarse su camisa para ver el moretón en su espalda a parte de los que su rostro mostró. Frunció el ceño y su mirada se ensombrecía a la vez que dejaba salir un rugido que hizo brincar a Haru; asustándolo. El alfa sonrió para calmar a su omega y no estresarlo más de lo que ya estaba. Abrazó a Haru otra vez para hundir su nariz en la marca de dientes que le había dejado hace días atrás; en el area cicatrizada donde se supone que vaya la marca oficial. Solo que esta se veía como una mordida en una carne cruda, y suave al tacto pese a las cicatrices. Su lobo se removió en su interior; feliz de que de alguna manera había dejado una huella sobre su omega.

Marcándolo como suyo.

Haru hundió su rostro en el pecho de Daisuke y aspiró su aroma a pinos. Le recordó a los arboles de navidad en el centro, olían igual o menos. Con sus mejillas sonrojadas comenzó a ronronear, sintiéndose calmado, pero aún preocupado por su hijo. El sonido de la puerta abriéndose le hizo despegar de su alfa y abrió sus ojos mientras se levantaba al reconocer el olor tan conocido que nunca olvidaría.

— ¡mami! -gritó Yuu con sus ojos, nariz y mejillas enrojecidas de tanto sollozar por su madre.-

— ¡Yuu!

Haru lo recibió en sus brazos y lo lleno de besos por todo su rostro. Su vista volvió a nublarse, pero de felicidad. Estaba con su hijo por fin, lloró y juró no volverle a perder. Giró su cabeza un poco para murmurar un gracias a Daisuke, quien se aparecía en la entrada del apartamento, pero dentro. El alfa asintió y entendió el que Haru y Yuu quisieran estar ambos juntos para marcarse mutuamente. Su vista se detuvo en el guardaespaldas que aún yacía parado frente a la puerta, sus miradas se cruzaron y solo bastó un asentimiento de cabeza del beta para que Daisuke Kambe enarcará una ceja y sonriera con prepotencia.

La pagarían...

Nota: Debo de controlarme en estar subiendo los capítulos tan seguidos 😔😭 No sé cuántos capítulos tendrá, pero espero que sean pocos.

• Bonito día y semana. Recuerden cubrirse y mantener distancia. También abrigarse, tomar mucha agua y comer saludable.

• Volviendo a ver Banana fish y aún al día de hoy no supero su partida. No es real, lo sé, pero el personaje y toda la historia trastoca mucho.

A Soul Battle Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora