Ya no eres tan fuerte. Decía aquel sobre.
¿En verdad ya no soy fuerte?
Si lo eres.
Pero no me siento fuerte.
¿Por qué?
Siento que cualquier piedra en mi camino puede derrumbarme, que mi valentía a huido desde el día que vio ese sobre y leyó ese mensaje porque si las personas creen que no eres fuerte harán lo imposible para hundirte y no me quiero hundir. Mostrar los sentimientos no atrae cobardía, abrirte hacia una persona no significa debilidad y sentir amor por alguien no romperá.
Sabes, muchas veces solo hay que seguir. Como si nada. Como si nadie. Como si nunca. Salir de esa burbuja que asfixia y buscar la solución al problema que te está matando.
No me quiero hundir.
No lo haremos y si sucede... nos hundiremos juntas si tantos asuntos.
...
Luego de recibir ese sobre muchas cosas cambiaron. No lo digo para mal, pero ahora soy más precavida porque no quiero arruinar todo lo que está pasando en mi vida. No quiero sepárame de ellos y tampoco de... de él.
No le he contado a nadie porque puedo solucionarlo sola y probablemente si le suelto todo de golpe a Sam, terminará histérica y creando un drama de locos. Pero ya han pasado días y ningún otro sobre ha aparecido. Eliza está igual que siempre y Thomas está en un viaje de negocios junto a su hermana.
¿Entonces que me queda?
Investigar...
Sí, eso y seguir con la lista porque no pienso dejarla.
Con Ethan acordamos ahora de solo encontrarnos en los lugares planeados para no levantar más sospechas. El día de hoy el siguiente salto es literal un salto de un acantilado. No sé cómo lo haré, como no llorare o como no terminaré ahogándome en el agua. Porque las alturas es uno de mis miedos más fuertes. Me provoca sensaciones de mareos lo cual el Dr. Fisher lo llamo como un problema cervical.
La sensación extraña que provoca ver el suelo desde esas alturas y sentir que el viento te arrastra para que caigas. Se me eriza la piel de solo pensarlo.
Empaque en mi mochila de siempre todo lo necesario, busqué un bañador por todos lados y lo único que encontré fue con rayas blancas y amarillas que me provocaba disgusto, parecía un caramelo viejo con él, pero era lo único que tenía. Pensándolo bien, ahora si obedeceré los consejos de Sam y comprare ropa.
Antes de salir de la habitación agarré el sobre y lo escondí bajo el colchón de la cama. No quería que nadie se preocupara por lo que podría pasar. Yo puedo solucionar las cosas solas. Soy fuerte.
Somos fuertes.
Lo que tú digas.
Baje las escaleras con prisa y tome las llaves del coche porque hace unos días había comenzado a utilizarlo. Ethan me había rogado, que seguir gastando dinero en transporte cuando tenía un auto era algo estúpido, entonces para cerrarle el pico lo hice.
Seguía conduciendo con nervios por los carros que pasaban cerca y más con las motocicletas ruidosas que parecían cucarachas por todos lados. Siempre llevaba las ventanas a bajo y la música en alto con mi emisora favorita donde solo pasaban buena música.
Algo de The Neighbourhood no le hace daño a la vida y acompañado con mi sensación favorita del viento, a eso le llamo una combinación completa.
Afraid para ser específicos.
Ya estaba llegando al lugar donde podría dejar el auto y ahí estaba. Estúpido como siempre con su estúpido cigarro entre los dedos.
Aparqué mientras el arrojaba el instrumento con nicotina al suelo y lo apagaba con su zapato.
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Lejos de mí
Short StoryLas instrucciones, el compromiso y la ansiedad, todo junto en una vida. Cuántas veces hemos escuchado la frase "La vida es un regalo" pero luego se levantan las reglas de cómo se debe disfrutar ese regalo. Que la vida es dura, pero no perdura. Las d...
