23 de abril.
—¿Cuándo es el viaje?
—Esta noche. — Respondió con la cabeza baja.
Se iba, pero no me dejaba. Lo había presionado tanto para que siguiera su sueño que no entendí en que momento el tiempo había pasado tan rápido. Tal vez cuando estas divirtiéndote el destino es rudo y hace que las horas parezcan segundos.
—¿En qué momento paso todo esto?
—No lo sé. — admitió—. Pero quiero ir.
Quite mi mirada del parque y lo mire a él.
—Tienes que estarlo. Lo lograste.
Ethan suspiro mostrándome su frustración.
—¿Es normal que no quiera dejarte?
—Es normal que no quieras desprenderte de la rutina. El bar, la lista, amigos, casa, familia y muchas otras cosas, pero es necesario. No puedes estar toda tu vida estancado en el mismo lugar y con la misma persona. En algún momento te aburrirás de las cosas y dirás "Que tonto fui por no vivir" y no queremos que eso pase ¿verdad?
—No quiero desprenderme de ti...
Su tono me entristecía, pero debía ocultar ese sentimiento en lo más profundo de mí. No quiero verlo en unos años arrepentido por no seguir su camino.
—Hay diferencias entre desprender y abandonar. Tu no me abandonaras, además, no podrías porque te mataría. — Ethan rio—. Pero ese no es el punto.
—¿Cuál es el punto, solecito?
—Disfrutar.
Nos quedamos en silencio, pero el silencio junto a Ethan jamás ha sido incómodo. Nunca lo seria, era excitante y repleto de paz.
Seguí comiendo mi algodón de azúcar mientras el posaba su mano junto a la mía y en su brazo volví a ver la obra que compartíamos. Recordé que no se iría de mi lado sin confesarme su significado.
—Ethan. — Lo llame.
—Si.
—No puedes irte sin confesarme su sentido. — Indique señalando el tatuaje.
Él recostó su cuerpo en el césped y palmeo el lugar a su lado para que hiciera lo mismo. Me recosté de lado y él estaba de con la espalda contra el suelo, desde ahí podía apreciar todo su perfil.
—¿No te burlaras si te lo digo? — Pregunto con la mirada perdida.
—No. — Asegure.
—El destino se quedó corto esta vez. — Repitió—. Hay canciones que se transforman en personas cuando son escuchadas con los ojos cerrados y el alma abierta ¿Sabes?
Desde mi lugar podía apreciar su expresión tranquila y su perfil. Como su nariz era tan delicada, sus pestañas negras y largas, sus labios. Esos labios que tantas veces me he preguntado que sentiría al rozarlos con los míos, pero que era tan cobarde para hacerlo.
—Suena loco, pero creo entenderlo.
La comisura de sus labios se alzó para mostrarme su sonrisa que desde perfil si veía tan frágil y sincera como si en algún momento temiera no volver a verla.
—Porque contigo Kaitlyn, siento todo lo que se supone que debo sentir en esta vida. — Confeso sin mirarme—. Siento el miedo de perderte, la preocupación por imaginar una vida lejos de ti... y el amor, el amor que me absorbe como un hoyo negro, que me consume como las llamas del sol. Que mi mundo nunca será el mismo desde el día que llegaste y que nunca te permitiré dejarme.
ESTÁS LEYENDO
Lejos de mí
Short StoryLas instrucciones, el compromiso y la ansiedad, todo junto en una vida. Cuántas veces hemos escuchado la frase "La vida es un regalo" pero luego se levantan las reglas de cómo se debe disfrutar ese regalo. Que la vida es dura, pero no perdura. Las d...
