Capítulo 28

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El silencio se puede interpretar de muchas maneras. Negativas o positivas, pero el silencio que Ethan escuchó al otro lado de la línea telefónica le destruyó el corazón en mil pedazos, llevándose una gran parte de él a un lugar desconocido para los vivos.

Entendió que el ser humano nunca logrará deshacerse del miedo porque es parte de la naturaleza. No se huye. Se resiste, pero ¿Cómo resistir a perder el amor de su vida? ¿Cómo enfrentar su mayor temor? Y que por más de haber escuchado la frase de "Las personas vienen y van". La vida no te premia dos veces con una buena mujer, como lo era Kaitlyn para él. No era perfecta para el mundo, pero si para él.

Porque lo que tienes hoy, nadie te asegura que lo tendrás mañana.

Ethan

La ley de la vida.

Todos acabaremos así.

Se fue sin sufrir. Se equivocan. Ella sufrió, sus pulmones no soportaron el fuerte golpe, dañando sus vías respiratorias y terminando con su vida de las maneras más desesperantes para... morir. Deja un sinsabor en la boca de solo pronunciarla la palabra.

Mi mayor temor se hizo realidad. La perdía a ella. Y a la mierda todas esas frases del ciclo de la vida, no vencí mi temor y tampoco lo venceré nunca. No logro controlar mis sentimientos porque la amo con todo mi ser, es el sentimiento más irresistible que encierra mi dolor. Me enseñó a conocerme, mostrándome que para amar no hay que sufrir. Hice todo lo correcto para estar con ella, le dije todo lo que la amaba, pero no fue suficiente. Debí demostrarle más seguido mis sentimientos. Debí haberle escrito esa canción cuanto tuve tiempo y no haberme fiado de la suerte del destino.

Con Kaitlyn no me importaba su pasado, ni su loca familia. La amare con todas sus facetas, aunque mis manos ya no puedan tocarla y mis oídos ya no escuchen sus quejidos, la seguiré amando por toda la vida y la buscaré hasta en los rincones más desiertos. Porque ella es la persona correcta, en el momento correcto y en la vida equivocada.

Esa mañana mi corazón se detuvo por segundos que para la realidad fueron cortos, pero para mí, fueron una eternidad de tortura. Nadie respondió al otro lado, solo se escuchaban gritos desesperados de las personas que habían presenciado el accidente.

Corte de inmediato y entre lágrimas en mis ojos, aborde el primer avión que me llevará a su lado, pero llegue demasiado tarde y si en algún lado me estás escuchando.

Solecito, de verdad perdóname. No lo logré. No llegue y tú me necesitabas.

Llore porque soy hombre, pero también soy un ser humano, de esos que tiene corazón y emociones. Llore por nuestro presente que fue brutalmente arrebatado y por el futuro que había imaginado a pesar de no ser aseguro. Porque cuando amas de verdad, no das una parte de tu corazón, lo das todo. Yo te di todo de mí y ahora tú me dejaste sin ti.

En el hospital no soporte verte, no lo hice y no me disculpare por eso. Porque sería el mayor dolor de mi vida y no creo soportarlo. No creí soportarlo.

George y Sam llegaron unas cuantas horas después.

Estamos quedándonos en la casa de George. Tuve que hacer un esfuerzo sobrenatural para no buscar al maldito que llevaba tu vida en ese coche y que, a pesar de todo, te la arrebato por ser un completo estúpido al frente de un volante.

Es gracioso, estar aquí. En medio de esta habitación, hablando con el vacío y pensando que escuchas cada uno de mis pensamientos. Ojalá lo estés haciendo, por favor Kat. Hazlo porque necesito tenerte cerca para seguir con esto.

El ruido de la puerta se hace presente.

— Qué tal. — George asoma su cabeza e inspeccionó la habitación. Tal vez se está asegurando que siga vivo—. ¿Cómo te sientes?

Lejos de míDonde viven las historias. Descúbrelo ahora