Capítulo 2

1.7K 153 49
                                        

Sí, me quede paralizada al escuchar la canción. Fue como si todo lo que se encontraba a mi alrededor desapareciera y solo podía ver aquella figura que estaba tocando la guitarra. Nunca había visto a este chico y creo que papá no lo ha mencionada en ningún momento, a pesar de siempre presumir las buenas bandas que tocan en sus bares. La única diferencia es que no hay una banda en el escenario, era tan solo un solista.

— Te gusta lo que ves, kat — Sam me miro de reojo y me clavo su codo en mis costillas.

— Me gusta lo que escucho, Sam — Aclaré sin dejar de mirar al escenario.

— Está lindo, por si quieres mi opinión —Añadió.

Todo debe ser chicos para esta mujer.

— No quería saber tu opinión y tampoco me importa —si no fuera por la oscuridad del lugar, apostaría que Sam colocó sus ojos en blanco—. Vamos a la mesa — sugerí, tomándola del brazo.

Al llegar a la mesa, una mujer con un vestido demasiado apretado —por un momento pensé que le costaba respirar con ese trozo de tela— toma nuestra orden, por suerte no fue un hombre con el que posiblemente Sam coquetearía. Debo admitir que ya me acostumbré a su personalidad. No es una mala amiga, siempre ha estado para ayudarme y es algo que admiro mucho. Agradezco al hombre o cualquier cosa que maneje nuestras vidas por colocarla en mi camino.

— No te embriaguéis hoy, Kat — sugirió, sonriendo.

Lo decía por molestar porque ambas somos conscientes en que mi relación con el alcohol no es nada amistosa. Es un enamoramiento tóxico.

— Sabes que no soy mucho de beber alcohol, pero no te aseguro nada, así como tú no controlas tus hormonas — tenía que decirlo—. Deberías ir al médico, no es normal tener ganas siempre.

— ¡Kat! Tampoco soy una ninfómana — replicó al instante.

— Bueno eso no lo sé yo, tendremos que ver a un doctor — me encogí de hombros al decirlo, me gusta molestarla de vez en cuándo—. El Dr. Fisher te ayudaría, no sé si ha tratado con esos temas, pero perdemos nada en preguntar.

— ¿Sigues asistiendo a ese consultorio?

La pregunta me tomó por sorpresa porque era obvia la respuesta. Me detuve un momento porque la misma chica que había tomado nuestra orden, había vuelto con las bebidas.

— Gracias — murmure y luego clave mi mirada en Sam—. Todos los sábados, pero ya me encariñé con el anciano.

— Que te gusten casados y viejos es peor que ser adicta al sexo.

Que graciosa.

— Solo porque tenemos una buena relación paciente-médico no significa que me lo llevaré a la cama —hice una mueca de solo imaginarlo. Pésima imaginación en este momento.

Ignorando la absurda conversación con Sam me doy cuenta que el chico de la guitarra ya había terminado su presentación y seguía la banda que habían contratado esa noche. Tame Impala, su música me recuerda a mis días grises con Pink Floyd, pero eso no quiere decir que sean malos, no es por presumir, pero me gusta mucho su música y me encanta el estilo que llevan además Kevin Parker tiene mis respetos, no es fácil escribir, tocar, grabar y producir tu propia música, tan solo escribir una canción debe ser algo tedioso, debe rimar y tener estilo, solo pensarlo me produce estrés.

Están tocando "Powerlines" una canción alternativa. Cierta imágenes de un día en la guerra pasan por mi mente, las bombas cayendo, la gente gritando, los disparos y la sangre en el suelo, sonido alternativo. Es una de sus primeras canciones y no necesita letra para ser impresionante.

Lejos de míDonde viven las historias. Descúbrelo ahora