- 《 oh no, there you go, making me a liar 》
La vida de Addison era normal comparada con la de su hermano el actor Owen Patrick Joyner pero su vida cambia cuando él le pide que se mude a Canadá junto a él y su compañero Charlie Gillespie, del que ell...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—CHARLIE, NO VAYAS a ir muy rápido. Me puedo lastimar.–pidió la rubia.
—No te vas a lastimar, solo móntate en mi espalda.–exclamó Charlie.
—Vamos, addi. Es tu último día, solo salta.–la animo kenny.
El viaje a Hawái se estaba acabando para la rubia y luego de pasar el día en la playa, ella y Charlie decidieron pasar el tiempo en la piscina de la casa en la que se estaban quedando mientras el otro rubio y la ojiazul tomaban una siesta.
—Pero no vayas a ir muy rápido.
—¡Vamos, addi! Solo súbete a mi espalda.–pidió el canadiense.
La rubia se mordió el labio inferior nerviosa y dio un pequeño salto para subirse a la espalda de Charlie, mientras él la agarraba por las piernas.
—No vayas a saltar muy duro.–murmuró rodeando su cuello.
—Es tu último día, addi. Déjate llevar.–murmuró él sonriendo.
—Salten, chicos.–los animo kenny.
Charlie se dirigió a la piscina casi corriendo a la piscina saltando al agua con la rubia en su espalda.
—¡Eso fue increíble!–exclamó addison saliendo a la superficie en la gran piscina.
—¡Te lo dije!
Ella soltó una carcajada de la adrenalina que sentía en su cuerpo luego del salto. Nado hasta quedar frente a frente del canadiense, pasando su mano por su cara.
—Tu cabello te cubre toda la cara.–dijo riendo.
—Soy como la sirenita.–bromeó moviendo su cabeza tratando de quitarse el cabello de la cara.
Ella rio y lo observo por unos segundos. No podía creer que la semana se había ido tan rápido y que el día siguiente estaría dejando al canadiense en aquella isla mientras ella tenía que volver a casa.
—Te voy a extrañar.–susurro ella pasando lentamente sus manos por la cara de él.–Debería ir a empacar.–murmuró.
—¿Y si te quedas? Y no empacas.–mencionó él acercándose mas a ella, dejando una mínima distancia entre ellos.
Ella sonrió levemente.
—Tengo que irme, Charlie. Tengo clases.–aclaró.
—Lo sé.–dijo él haciendo un puchero.
—Tu y owen tienen la suerte que se pueden quedar otras dos semanas.
—Pero yo quiero que tú te quedes.–murmuró él acercando su rostro al de ella, haciendo que sus narices chocaran.–No es justo que owen tenga a liv y tú te vas.
Addi sonrió levemente.
—Yo también quiero quedarme, pero no se puede.–murmuró ella esperando que finalmente él la besara pero ninguno hizo nada.–Me voy a empacar.