- 《 oh no, there you go, making me a liar 》
La vida de Addison era normal comparada con la de su hermano el actor Owen Patrick Joyner pero su vida cambia cuando él le pide que se mude a Canadá junto a él y su compañero Charlie Gillespie, del que ell...
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DICEN QUE SE PUEDE intimidar de muchas maneras con una persona. Puede ser emocionalmente o físicamente y para Addison, ella y Charlie siempre habían sido íntimos emocionalmente pero no habían pasado a la siguiente etapa y aunque no sería su primera vez, si sería la primera vez con alguien que realmente amaba.
La rubia se removió en la cama del canadiense con una sonrisa en su rostro al recordar la noche anterior. No había sido su primera vez y estaba segura que no había sido la primera vez de él pero había sido perfecta para ella.
Addison abrió los ojos levemente, sonrió al ver que llevaba puesta la franela que el canadiense usó el día anterior y al darse vuelta en la cama, se encontró que él no se encontraba a su lado y a los segundos descubrió que se debía a que estaba en la cocina pues el olor a tocino emanaba la habitación.
—¡No!–soltó Charlie entrando a la habitación con el desayuno en una bandeja.–Acuéstate de nuevo y finge que estás dormida.
Addi soltó una leve risa sentada en la cama.
—¿Por qué haría eso?
—Así puedo despertarte de una manera tierna y tendrías el desayuno en la cama.–dijo dejando la bandeja en su escritorio.
Addi rio.
—Te amo.–murmuró riendo.
—Anda, acuéstate de nuevo. Finge que estás dormida.–le pidió él.
Ella riendo le hizo caso y volvió a recostar su cabeza de la almohada cerrando los ojos pero sin dejar de sonreír. A los segundos sintió como Charlie colocó la bandeja en la cama y se acercó a ella para dejar varios besos en su rostro.
—Bonjour, chèrie.–murmuró mientras seguía besando el rostro de la rubia.
En ese momento, Addison juró que podría morirse de amor.
—Buenos días.–murmuró ella aún con los ojos cerrados.
Él sonrió.
—¿Ya puedo abrir mis ojos?
—¡Addi, lo arruinaste!–soltó él riendo haciendo reír a la chica.
—Lo siento.–murmuró ella abriendo sus ojos.
Él soltó un suspiro mientras rodeaba la cama hasta llegar al otro lado para sentarse junto a su novia.
—Ya no importa.–murmuró fingiendo estar molesto.
Addison se sentó en la cama y llevo sus manos al rostro del canadiense, haciendo que sus miradas conectaran.
—Te amo. Desearía despertarme así todos los días por el resto de mi vida.–admitió y prosiguió a unir sus labios en un leve beso.