Capitulo 4

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Hoy lo podrías volver a ver, aquel pensamiento no abandonó tu cabeza en todo el camino. Nunca habías querido ir a un lugar con tantas ganas. Esos días enferma habían sido horribles, y hoy, por fin, volverías al trabajo.

En cuanto llegaste al bar, alguien te cogió por la espalda y te tapó los ojos. Tú te asustaste.

-¿Quién eres? –preguntaste

Nadie respondió, entonces te diste cuenta.

-Sophie, no tiene gracia

En ese momento te destapo los ojos y te dio un abrazo

-Claro que la tenía, -dijo ella- ¿estás ya mejor?

-Sí, la verdad es que me encuentro genial

-¿No tiene nada que ver eso con alguien?

-Puede…

Las dos empezasteis a reír, y comenzasteis a trabajar.

La mañana fue muy aburrida, y tú no podías esperar a que se abriera la puerta y apareciera él. Se abrió la puerta y emocionada miraste, pero no era, acababa de entrar un chico con el pelo rizado, muy guapo, pero no era Niall. Se sentó en una mesa y le pediste nota.

-Hola, ¿qué desea tomar?

-Mmmm… me gustarían unos tacos.

-¿Tacos? –te quedaste muy extrañada

-Sí, tacos –dijo él con normalidad

-Lo siento, no tenemos, -le dijiste- ¿alguna otra cosa?

-Vaya… una tostada entonces

-Ok

Te fuiste para prepararlo y entonces la puerta se volvió a abrir. Esta vez si era él. Te quedaste embobada mirándole. Dejaste el pedido del chico de los tacos y fuiste a pedirle nota. Para tu sorpresa se sentó con el chico de los tacos. Bueno, no te importaba querías hablar con él.

-Hola –dijiste alegre

-Hola –dijo él también- ¿cómo estás ya? No has venido estos últimos días

Se había fijado en que no estabas, pero como podía saber que había estado mala.

-Ya mejor, ¿cómo sabias que estaba mala?

-Me lo dijo tu amiga, -puso cara de pensativo- Sophie, así se llamaba.

- Bueno, -intervino el chico de los tacos- ¿y mis tostadas?

-Harry, tranquilo que ahora te las traerá –dijo Niall

-Vale, vale… -dijo Harry

-Bueno, ¿y tú qué quieres tomar? – le pregunte

-Dos croissants –dijo Niall

-Ok, ahora lo traigo –dijiste con una sonrisa

-¡Espera! –te dijo- Ni se te ocurra traerme un guisante Lina

-Jaja, claro que no –volviste a sonreír

-Con que esa es Lina, ¿no? –le dijo Harry a Niall- No ha parado de hablar de ti en estos días.

-¿Qué dices Harry? –dijo Niall rojísimo

No oíste más, porque te fuiste muerta de vergüenza. Si Niall se había puesto rojo, tú estabas como un tomate. Volviste a preparar las cosas, y vino Sophie.

-Veo que ya les has atendido, ¿no? –me dijo Sophie

-Claro que si, -le conteste- ¿lo dudabas?

-Por supuesto que no, -hizo una pausa- ¿y quién ese amiguito suyo? Es muy guapo…

-Anda, Sophie se nos ha enamorado –reíste

-Cállate -dijo ella

-Se llama Harry

-Harry…

Tras esa conversación fuiste a llevar el pedido a su mesa.

-Aquí lo tenéis, -dije- las tostadas y los croissants

-Gracias –dijeron los dos

Tú te alejaste y seguiste trabajando, al rato recogiste sus platos. Justo cuando ibas a cobrarles, viste como Sophie se acercaba más rápida que tú. Te quedaste mirando como hablaba con ellos, bueno con Harry, los dos no paraban de reír. Niall te miró y tu sonreíste. Al poco rato se fueron y Sophie se acercó a ti.

-¿Por qué has ido? –le preguntaste haciéndote la enfadada

-Espera, ya me lo agradecerás –dijo ella

-¿Qué? –no entendías nada

-Prepárate, porque esta noche tenemos una fiesta –dijo animada-  Y, será en la casa de Harry, y tu queridísimo Niall irá.

Tú no te lo podías creer, y simplemente la abrazaste.

-Muchas gracias, -dijiste- pero reconoce, que no lo has hecho solo por mí, te gusta Harry, ¿a que si?

Ella se puso roja

-Mentira –dijo

-Mentirosa tú

Después de una un rato no conseguiste sacárselo, pero sabías que llevabas razón. Poco a poco pasó la mañana y ambas os fuisteis para vuestras casas para arreglaros para aquella noche. 

Un choque de amor [NIALL HORAN]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora