Capitulo 2

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Righhhtt, riggghhtt!

Sonó la alarma de tu móvil y te levantaste. En menos de 30 min ya estabas lista y en dirección al bar. Eras las 7:00 y tenías que estar allí a las 7:30. Pero era tu primer día, y no llegarías tarde.
Llegaste y fuiste a abrir la puerta del bar, y el recuerdo del chico del día anterior te vino a la cabeza, te ruborizaste un poco y entraste. No había nadie, así que te pusiste el uniforme, y empezaste a preparar un poco las cosas. Al rato llegó la chica que estaba el último día detrás de la barra. 

-¡Buenos días! -gritó

-Buenos días -dijiste un poco confundida

-Ayer no me dio tiempo a presentarme, -continuo- soy Sophie, y tú te llamas...

-Lina, me llamo Lina -aquella chica parecía muy simpática.

-Bueno pues Lina, vamos a preparar esto antes de que se llene todo.

-¡Vale!

Sophie fue a ponerse su uniforme, mientras tú ibas poniendo los manteles. Era muy alegre, con suerte ya podías haber encontrado una amiga, o por así llamarlo, en aquel lugar.
Entre las dos preparasteis todo muy rápido. Justo a las 8 comenzaron a llegar los clientes. Había mucha gente y tú empezabas a agobiarte. Pero con la ayuda de Sophie pudiste llevarlo. 
Eran ya las 11 y había menos gente ya, estabas más relajada, y eso significaba que ibas pensando en tus cosas. Estabas llevando el pedido a una mesa cuando te chocaste con alguien, y todo se cayó al suelo. ¡Mierda! Pensaste, entonces te diste cuenta que la gente te estaba mirando. Avergonzada agachaste la cabeza y recogiste todo. Te levantaste y le pediste disculpas a la persona con la que te habías chocado sin poder levantar todavía la cabeza por la vergüenza. Cuando ya te ibas a ir a prepararlo todo de nuevo, dijo:

-Hola de nuevo

Esa voz te sonaba, te diste la vuelta. No te lo podías creer.

-Tenemos que dejar de vernos así, -añadió con una risa- ¿te ayudo?

Era el chico de ayer. Tú seguías sin creértelo y te quedaste en shock. Él se dio cuenta.

-Oye, ¿estás bien?

-Sí, sí, no hace falta que me ayudes -dijiste, entonces te diste cuenta de que Sophie te estaba llamando-  Bueno, tengo que seguir trabajando, adiós.

No te dio tiempo a oírle despedirse. Fuiste a donde estaba Sophie.

- ¿Qué pasa? -le preguntaste

-  A nada, quería saber si estabas bien, como te habías caído..

- Ah, estoy bien -te empezaste a alejar- gracias por preguntar

- ¡Espera! -soltó

Te diste la vuelta

- ¿Y ese chico? Menudas miraditas le echabas... -dijo mientras no podía parar de reírse

- ¡CALLA! -dijiste mientras te ibas rápidamente, te habías puesto roja.

Preparaste lo que se había caído al suelo y lo llevaste a la mesa. Fuiste a la siguiente mesa para coger el pedido, en la que estaba él sentado

-Hola -dijo

-Hola, -dijiste mientras sonreías- ¿qué quieres tomar?

-Mmmmm -puso cara pensativo- ¡sorpréndeme! 

Dicho esto empezó a reírse, aquella risa era contagiosa, y comenzaste a reírte tú también. Te sentías muy cómoda con aquel chico.
Te fuiste de la mesa, y empezaste a preparar su pedido. Le pusiste unas tostadas y un zumo. Pero entonces se te ocurrió algo. Cogiste un plato y colocaste encima un guisante y una nota. Una vez terminado te dirigiste a su mesa y le pusiste el plato. Te miró con cara rara y luego empezó a reír. Abrió la nota y la leyó en voz alta.

Un choque de amor [NIALL HORAN]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora