11 - Revelación

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Rodri abrió los ojos con dificultad. Se sentía bastante aturdido aún, quizás lo de las pastillas no había sido tan buena idea después de todo.
Consultó la hora y se alarmó. Apenas si tenía tiempo de llegar a la clínica antes de que los padres de Pascu se fueran. Tropezando con todo lo que se le cruzó en la habitación se arregló lo mejor que pudo y se fue volando a la clínica.

Al llegar resoplando se alivió al ver a Martín sentado aún esperando a los papás de su amigo. Luego de recobrar el aliento los vio salir de la sala y se acercó a despedirse de ellos, prometiendo acompañar a su hijo y cuidarle mejor esta vez.

Cuando se hubieron ido se encaminó hacia la habitación de Pascu todavía sintiéndose algo mareado y se quedó sin aliento de verle sentado con los pies colgando de la camilla intentando bajarse de ella. Con todo y su aspecto desarreglado, le pareció que se veía más guapo que nunca. Tenía el cabello revuelto, le habían quitado el suero y aquella bata que vestía apenas y le cubría lo necesario.

- ¿Qué haces?

Pascu le miró y su rostro se iluminó con una sonrisa .

-¡Me permitieron levantarme y usar la ducha!

-Wow, eso es gran un avance - dijo acercándose a la camilla y quitándose la sudadera. Alguien estaba abusando del aire acondicionado en esa sala pero lo entendía, su amigo aún estaba débil y no necesitaba un resfriado. - ¿No debería estar ayudándote alguna enfermera?

- Ya, pero mi mamá las ahuyentó diciendo que ella me ayudaría. Y luego se dio cuenta de que estaba atrasada y me dejó aquí - dijo encogiéndose de hombros.

-Ya veo... esto... ¿quieres que te ayude? digo, no a bañarte, pero puedo ayudarte a caminar - aclaró nervioso ante la mirada interrogante de su amigo.

-Por favor, me urge darme un baño - dijo estirando las manos hacia él. Las apoyó en los hombros de Rodri que a su vez le intentó sostener por la cintura y se deslizó lentamente por el borde de la camilla hasta tocar el suelo. Cerrando los ojos tomó aire y se irguió haciendo una mueca de dolor.

-¿Estás bien? preguntó Rodri suavemente. Pascu abrió los ojos y se quedó mudo ante la cercanía de su amigo, hipnotizado por su mirada. Si tan solo se hubiera inclinado un poco podría haberle besado. En otra ocasión hubiera hecho una broma sobre la incómoda posición en la que estaban como si fueran a bailar un vals o sobre el hecho de que tenía el culo al aire, pero ahora se encontraba sin palabras. Simplemente asintió y se separaron un poco para que Pascu pudiera dar unos pasos tentativos siempre aferrado al hombro de su amigo. Rodri le encaminó hasta el baño y le llevó el bolso para que pudiera coger lo que necesitara.

- No cierres la puerta, así si te desmayas puedo entrar a reírme de ti - le pidió antes de dejarle solo en el baño.

- Espero que no estés pensando en tomar fotos de mi anatomía - le reclamó mientras juntaba un poco la puerta para poder desvestirse. Se había propuesto demostrarle a Rodri lo que sentía sin importar el resultado pero en esos momentos no podía hacer nada más que sonrojarse.

El agua caliente le sentó maravillosamente a su agarrotado cuerpo. Sintió como sus músculos se relajaban y su ánimo mejoraba. El champú le ayudó a despejar su mente y hasta se sintió de humor para tararear bajito.

Una vez limpio se movió con cuidado y arrastrando los pies para no caerse empezó a vestirse. No tenía mucha ropa para escoger la verdad, solo llevaba una muda de ropa y no se atrevía a ponerse los pants todavía por miedo a que le doliera su herida. Así que un poco avergonzado decidió que se quedaría en ropa interior y camiseta, pensando que tampoco sería l primera vez que Rodri le hubiera visto en ropa interior. Se asomó discretamente para ver a su amigo muy concentrado inclinado a un costado de la camilla dándole la espalda.

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