Capítulo 9

1K 110 86
                                        

Pronto volvió a sus labios, siendo atrapados por los movimientos rápidos de Liam, pero poco a poco dejó de responder a sus caricias.

– ¿Qué pasa, Theo?- mencionó entre el beso.

– Aquí no, Liam– poco a poco bajó la intensidad del beso hasta que sólo eran pequeños besos dulces por parte del menor- Aquí no- repitió finalizando el enunciado con un beso en la frente. 

– ¿Tu no...– sintió vergüenza al sentir que había malinterpretado todo– No quieres estar conmigo?- se sentó cruzando las piernas, mirando como jugaba con sus dedos.

– Claro que quiero estar contigo, Liam. No te imaginas como me cuesta no arrancarte la ropa en este momento- retiró un par de cabellos que caían sobre su rostro– Liam Dunbar, me encantas, te deseo demasiado, te mereces el cielo– el mayor lo miró sonrojado– Por eso mismo, quiero que cuando estemos juntos, no sea adentro de una caja negra.

– ¿Cuándo estemos juntos?– recalcó la primer palabra con ilusión exagerada en sus ojos.

– Si es que estamos juntos– corrigió con tristeza, aun peinando esos cabellos rebeldes.

– Theo– este detuvo lo que hacia para mirarlo con atención- ¿De verdad esta será la ultima vez que nos veremos?

– Probablemente lo mejor sea que...– sintió como sus ojos se cristalizaban– Que esto termine antes de que empiece.

Liam lo miró con seguridad.

– Esto ya empezó, Theo. ¿Por que no lo aceptas?

– Porque somos de mundos diferentes. Tu eres luz, yo oscuridad, tu eres paz, yo soy guerra, tu eres calma, yo soy tempestad. No tiene sentido que estemos juntos, Estar conmigo implica envolverte en un enorme problema de inmediato, no hay otra opción.

– ¿Te diste cuenta que mencionaste cosas que no pueden existir sin la otra?

– La verdad no– le sonrió de lado con diversión.

– No habría luz sin oscuridad, Theo. No habría paz sin haber pasado por la guerra. Se necesitan unas a otras para poder subsistir.

– Tienes una manera demasiado optimista de ver las cosas, Liam– juntó sus frentes mientras sonreía– Eres como una maldita tarjeta de felicitaciones.

- ¿Gracias?

– No es un cumplido. Es realmente molesto que no me permitas disfrutar mi depresión.

Theo había descubierto que a pesar de que no le gustara muchas cosas de estar con Liam, él es el único que había logrado que de verdad se olvidara de sus problemas. Theo era de la clase de personas que podía pensar en muchas cosas a la vez, y siempre había un lugar en su mente en el que cabía con comodidad una crisis existencial. Con Liam, esa parte de su cerebro se apagaba, veía la vida por completo de color de rosa.

– Lo que pasa es que soy de los que piensan que las cosas no pueden empeorar.

– Me imagino que cuando tu coche se descompuso no esperabas que todo se iría a la mierda– le sonrió con ironía.

– Nada se fue a la mierda. Estoy contigo, aquí, me estas haciendo creer que el karma existe. Toda mi vida he hecho cosas buenas por todo el mundo, de manera anónima para no recibir nada a cambio. Por fin llegó mi recompensa.

– Si... Tu recompensa es que llegué para irme.

– Basta Theo, no es la ultima vez que nos veremos.

– Liam, no me interesa lo que tengas que decir. Se acabó todo aquí, podemos acabarlo bien o podemos acabarlo del carajo.

– ¿Por qué haces esto? ¿Por qué no te permites ser feliz?

Estocolmo [THIAM]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora