Capítulo 24

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– ¡¿Egoísta yo?!– eso le había molestado, claro que si, pero más que eso, le había dolido, lo que le molestaba aún más.

– Si, no veo ningún otro egoísta por aquí– cruzó los brazos y alzó una ceja, dejando en claro que sabía que lo del egoísmo le dolía.

– Antes de siquiera atreverte a llamarme así, deberías averiguar de donde salió el dinero de tu rescate.

– ¿Qué dijiste?– el estado de shock le impidió que pudiese desplazarse, lo único que al parecer seguía conectado a su cerebro, era su boca.

– Lo que escuchaste– se dio media vuelta y se dirigió a una calle al lado opuesto de donde se encontraba Liam– Estoy harto de tus superficialidades– cruzó la calle y subió a un Mercedes plateado; lo encendió y se alejó a toda velocidad.

Cuando el castaño al fin pudo reaccionar, corrió hacia la avenida, buscó con la mirada y encontró un taxi que lo llevara. Tenía que resolver y aclarar las cosas lo más pronto posible.

– ¿A dónde lo llevo?– preguntó el conductor.

– A la zona industrial, lo más rápido posible– estaba demasiado distraído como para ser amable.

El automóvil se desplazó con agilidad entre los coches de la avenida, intentando llegar en poco tiempo, y aunque así fue, Liam sintió que fue una eternidad; pagó lo que pidió en conductor y salió casi corriendo. Entró en un edifico lujoso sin responder preguntas, subió por las escaleras en lugar de hacerlo por el elevador, como normalmente haría. Tenía un especial interés en hablar con el dueño de esa empresa, su padre.

Pasó por varios trabajadores que se encontraban en el último piso hasta llegar a la puerta de la oficina de su padre.

– Buenas tardes, joven Dunbar. ¿Se te ofrece algo?– era la secretaria de su padre, quien como siempre, tenía un tono de coquetería– ¿Por qué no habías venido?– se levantó y acarició su brazo– Te extrañábamos bastante– le guiñó un ojo.

– Hola, Jessi. ¿Está papá?– ignoró el interrogatorio de la chica.

– Claro que si– tomó el teléfono y comenzó a presionar los números– ¿Por qué estás tan serio?

– Estoy apurado, ¿puedes decirle a papá que estoy aquí?

La chica asintió una sola vez y hablo por el teléfono.

¿Señor Dunbar?– esperó a la respuesta– Su hijo está aquí, dice tener algo importante que hablar con usted– miró a Liam a los ojos de forma seductora, mientras que él seguía con una mirada fría– A mi también me sorprendió su visita, señor. ¿Lo hago pasar?– le sonrió buscando su aprobación sin obtener resultados– De acuerdo– colgó el teléfono y volvió a acercarse al ojiazul– Dice tu padre que puedes pasar– lo besó en la comisura de los labios– Espero que vuelvas a visitarme.

– Ya veré– se soltó del agarre y entró a la oficina de su padre– Hola.

– ¡Hijo! Extrañaba verte por aquí. Estoy seguro de que Jessi también te extrañaba y te lo demostró– le sonrió con travesura.

– Si, lo hizo– dijo casi quejándose

– Esperaba verte de traje, ¿por qué vienes tan casual?

– Bueno, aún no estoy listo para volver a trabajar– mintió– En realidad vengo a preguntarte algo.

– Claro que si, siéntate– se recargó en el escritorio y observó con atención– ¿Qué pasa?

Estocolmo [THIAM]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora