Veinte

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Así era como pasaban las mejores semanas que pudieron haber, de la casa a el centro y me quedaba dando algunas vueltas por el parque y cuando fuera hora regresaba a casa.

Esta vez mi padre me recogería en la universidad así que después de dar algunas vueltas por el parque me subí en un Uber directamente a la entrada de la universidad. Después de unos minutos ya me encontraba de pie esperando a ver el auto de mi padre.
En cuanto reconocí la placa del auto mi padre bajo la ventanilla a lo que solo corrí hacia el y me subí enseguida.

Su mirada no se posó en mi solo seguía mirando hacia delante lo cual me pareció extraño ya que también se veía muy enojado.

"¡Prepara una buena excusa para todo esto!"- dijo casi en grito a lo cual yo solo trague saliva en seco y respire con dificultad. No dije nada.
•••

"Vengo por mi hija, la anciana me a llamado esta mañana para decirme que a estado dando muy buenos resultados"- dice mi madre quien estaba esperando repuesta de una de las señoras de la entrada.

"Venga por aquí, vendremos con ella en unos segundos"- finalizó para levantarse de su silla y entrar por un pasillo.
•••
"¡DONDE ESTABAS!"- preguntó mi madre en cuanto entre en la casa, mire a mi padre y solo negaba repetidas veces con la cabeza demasiado enojado.

Trague saliva, no dije nada.

"¡RESPONDE! ¡¿DONDE ESTABAS?!"- repitió mi madre.

Las palabras no salían así que negué.

"¡Respóndele algo a tu madre Timothee, dinos donde carajos estabas!"-.

Mis ojos se habían abierto como platos, tenía miedo de hablar o mejor dicho las palabras no me salían aunque quisiera. Cerré los ojos frustrado mientras trataba de hablar aunque saliera un "a" de mi boca pero se me fue imposible.
Y entonces volví a comenzar...el corazón se aceleró a una velocidad más alta que la propia luz, el aire me faltaba sentía que me estaba ahogando,el pecho me comenzó a doler, tenía mucho miedo el cual al combinarse con el pánico estaban ganando la guerra, los escalofríos no solo comenzaron por mis manos sino que por mi espina dorsal y pies los cuales ya no resistirían más tiempo de pie, náuseas, la cabeza siendo golpeada por piedras...Iba a desmayarme.

"¡NOS LLAMARON DE TU UNIVERSIDAD!"- mi madre seguía gritando.
Al escuchar las cinco palabras que dijo todo empeoró juro que me desmayaría y al despertar se me iba a olvidar hasta como me llamo. Mis ojos se volvieron a cerrar necesariamente para tratar de calmarme pero lo único que hizo mi cabeza fue moverse con más intensidad hacia los lados mientras las lágrimas habían comenzado a salir lentamente.

"¡NO HAS IDO NINGÚN DÍA! ¡TE PAGAMOS UNA BUENA UNIVERSIDAD PARA QUE NO ASISTAS A ELLA!"-.

"QUE DONDE ESTABAS, RESPÓNDELE A TU MADRE"- se unió mi padre.

Nada salía aún, traté de girarme y subir las escaleras pero no podía moverme. Las palabras de mi madre se repetían cada segundo gritando muy fuerte y mi padre solo trataba de controlarla lo cual no servía de nada.
Y entonces me desmayé...mis ojos se cerraron quedando un fondo negro y voces muy lejanas.
•••
-"¿M-mamá?"- me levante del lugar donde estaba y corrí hacia ella.

"Hija una de las enfermeras sacó tus cosas de tu habitación nos regresamos a casa, bien"- dijo sonriendo.

-"a ¿casa?"- dije mirando a Brent.

"Nos vamos ahora"- me tomó de un brazo y mire hacia Brent tratando de sonreír (no sabía si era lo que hacía) mi cuerpo estaba siendo empujado por la mano de mi madre.

-"m-mama...tengo, tengo que despedirme de mi amigo..."-dije mirando como me llevaba a través de los pasillos.

"No hay tiempo nos vamos"-.

-"Mama! Por favor, solo eso"- dije a lo cual ella asiento y me soltó. Corrí hasta Brent quien se estaba yendo hacia su habitación.

-"Brent!"- dije. El volteó.

"Te un buen viaje a casa"- Su cara no era felicidad esta triste podía verlo.

-"Ellos vendrán por ti, saldrás de aquí pronto"- dije.

"Ellos no vendrán, no hasta que sea mayor de edad y pueda hacer lo que sea con mi cuerpo. Pero tú tienes la oportunidad de irte ahora así que no la desperdicies eres una gran chica"-.

-"Brent-".

"Y...no no estás loca Darcie, me encanto ser tu amigo, así que ve, vive y recupérate, se que vas a lograrlo por favor dale una oportunidad a Tim"-.

-"Gracias! Eres un gran amigo también...adiós y, lo haré"-.

En cuanto iba a girar mi cuerpo Brent volvió a llamarme la atención pero no escuche.

"Dar,Darcie!, DARCIE"- giré con miedo al escuchar mi nombre escasamente.

"¡Lo quieres aunque no lo sientas y el también y mucho aunque el no sea capaz de decírtelo! ¡No tienes que pedirle que sea algo oficial! Ve por el, búscalo! ¡Bajo la misma estrella, página número 28. No lo olvides Darcie!"- dijo y ambos giramos como si nada hubiera pasado.

Ahora regresaba a casa ¿tan rápido?.
•••
"Tim! Hijo! Despierta! Timothee!"- escuche a larga distancia mientras abría los ojos lentamente.

-"Hmm"- fue el único ruido que hice.

El resto del día consistió en reposo en mi habitación mientras pensaba en Darcie o en una excusa válida para mentirle a mis padres.

La puerta se abrió dando paso a mis padres quienes me observaban con el ceño aún fruncido mientras movían su cabeza a los lados repetidas y descoordinadas veces.

Abrieron paso entre mi cama dando lugar a sus pesados cuerpos, me acomodé quedando sentado frente a ellos con la cabeza baja. Mi madre sabía que no hablaría, que no sería capaz así que se levantó tomó un cuaderno y un lápiz y lo puso en mi piernas para luego volver a el lugar de antes.

"Donde"- dijo de una manera seca y sería.

Negué.

"No vas a dormir hasta que escribas algo"-.

Baje la mirada.

"Hijo, hazlo, escribe Timothee"- opino mi padre.

Mire a ambos con preocupación soltando un suspiro pesado. Me matarían (van a matarme) pensaba antes de poner una mano en aquel cuaderno y escribir.

Puede ser esto posible?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora