Las dos veces que regresamos al punto de reunión, hacíamos una cantidad de tiempo insignificante. Así que los caminos los generaban de forma digitalizada y sobre todo, manipulados al momento.
Todos estaban en posición para salir volando y con sed de ganar. Mientras tanto, yo había recuperado el aliento y las esperanzas de no estar muerta en la última fase.
El reloj volvió a salir indicando los diez segundos que faltaban. Aunque nadie tenía idea qué seríamos esta vez.
Se escuchó el disparo por tercera vez y mis gafas siguieron con total claridad. Eso significaba que tenía que correr por mi vida.
Salí como el proyectil que habían lanzado, huyendo.
Ahora no había estrategia y requería mis impulsos instantáneos. Giré a la derecha, luego a la izquierda recorriendo ese pasillo con el fin de poder crear una especie de zigzag y sea más complicado de seguirme el paso. Sonó el gatillo con la bala concluyente. Y la ventaja volvía a terminarse.
Me sostuve en el mismo ritmo sin importar que los forcejeos ya se presentían en el aire.
El sonido de los pájaros una vez más se impregnó en mi traje y mi odio hacia ellos fue inevitable.
—Mierda—farfullé para mis adentros.
Catorce y Sesenta y uno no habían podido atraparme la vez pasada, así que estoy segura que su objetivo es encontrarme dentro de todo el mapa. No dejé que me afectara y seguí corriendo. Derecha y luego izquierda. Al fondo se percataban personas luchando contra otras con gritos incluidos. Las luces en blanco y negro hasta cierto punto empezaban a cansar, los mareos eran insoportables. Llegué a un túnel que estaba tapizado de oscuridad, no había franjas. Pasé por ahí y cuando me adentré al de la izquierda, era todo lo contrario. Estaba cubierto de luces blancas dejando muy poca visibilidad para observar el otro extremo, volví a pasar. No estaba entendiendo si en realidad había superado la primera etapa del laberinto ó si en todos los caminos eran iguales para confundirnos. No había manera de descubrirlo hasta que me dictaminara el destino.
-¿Dónde estás "uno y seis"? O más bien ¿Dieciséis?- era la voz de Catorce pero en forma de eco.
-¿Han visto a Dieciséis? Necesitamos arreglar cuentas con ella en particular.
Los comentarios eran ecos que se colaban en los caminos pero no estaban cerca, ¿Dieron otras instrucciones que no logré escuchar? Cada vez me sentía más desorientada y no quería que a mi ritmo le perjudicara.
- Atención, este es un nuevo comunicado. Atención este es un nuevo comunicado-bajé la velocidad pero sin detenerme. Era de nuevo la voz programada, enseguida daría la instrucción Sandell-. Cinco integrantes del equipo White han podido decifrar y pasar a la etapa dos. Los descalificados que no alcanzaron a pasar, se harán del equipo Black. Ahora su propósito es impedir que lleguen a la meta. Aumentaremos media hora al reloj global de la actividad. Los cinco integrantes restantes deben de poner bastante atención a los sonidos que les otorguemos como pistas, puesto que los guiarán a la victoria. El o los ganadores de esta ronda tendrán un beneficio para mañana en su examen y es: tiempo. Que gane el mejor.
Mi vestuario no había cambiado, ni tampoco había sido abatida. Lo de cambio de color del recorrido y el comunicado, me indicaban que pasé a la siguiente fase. Ahora no era de correr sino saber oír las pistas para poder salir con mayor agilidad.
La presión y el estrés que me ocasionaba esta actividad, me hacía preguntarme si tomé la decisión correcta de venir a participar al experimento. Aún no podía contestarla, pero si estaba acabada.
Retomé mi camino con un trote simple esperando una señal. Iba sigilosa hasta que suena con ligereza un chasquido. Mantuve mi vista en un punto para agudizar el sentido y me doy cuenta que viene detrás de mí. Me devuelvo, para después girar a la derecha y seguir recto.
El chasquido a veces se mezclaba con los sonidos de pajaritos que sobresalía de la tela que traía.
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Experimento Pentagonal
Science Fiction¿Qué pasaría si las personas agudizaran sus cinco sentidos hasta su límite? Un experimento que podrá confirmar que todos los seres humanos somos capaces de desarrollar nuestros sentidos al cien de su porcentaje respecto a sus habilidades cognitivas...
