Capítulo 8 -Primer reporte-

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Se acomoda en su asiento porque se notaba muy concentrado en lo que iba a proporcionarme.

Lo escucho atentamente.

—La creación de los escenarios que están manejando, son realizados por simuladores de la última generación en cuanto a tecnología. Son capaces de poder crear todas clases de texturas en cuanto a la interacción humana en conjunto de los mismos ecosistemas, permitiendo que se vuelvan una especie de dimensión paralela, adaptable al espacio qué hay en cada auditorio característico.

Me quedo analizando y uniendo puntos de la información.

—Entonces si son simuladores de última tecnología, ¿Porqué no se han anunciado a nivel mundial?—cuestiono enfocada en los recuerdos antes de venir a la compañía— no hubo una noticia que lo presentara.

—Aquí se vuelve un poco denso el asunto, debido al descubrimiento tan grande que han obtenido los científicos, no pueden simplemente soltarlo a la sociedad, pueden utilizarlo para otras cosas que traerán prejuicios a nosotros los creadores. Por eso es tan importante mantenerlo en el anonimato y en exclusiva a los experimentos científicos.

Asentí dándole la razón, tenía sentido lo que comentaba.

—Al igual que ustedes están en el manejo de estos simuladores de forma constante—prosiguió— antes de eso, firmaron un contrato de confidencialidad, para evitar sucesos salgan a la luz.

—Es verdad.

—Bueno. Eso es todo de mi parte, contesta la encuesta para retirarme.

La empecé a contestar pero no estaba poniendo la suficiente atención porque me veía atrapada en el asunto. Hice lo posible para entregárselo rápido y ya terminara de completar la actividad de hoy. Se lo devolví mientras esperaba a las enfermeras para que me dijeran que procedería con mis tobillos.

Cuando regresó a la habitación tenía una sonrisa en la cara que transmitía mucha paz, aunque no sabía el motivo de esa felicidad.

—Disculpe, ¿Hasta cuando cree que estén sanados estos desgarres? Quiero calcular el tiempo que tengo que estar en cama, para recompensar mi trabajo aquí.

Me lanza otra sonrisa resplandeciente.

—Para la tarde ya estarán sanados como si no hubiese pasado nada. Solo que tienen que reposar aquí hasta que llegue la hora.

—Oh...muchas gracias enfermera por esta noticia.

—No es nada. Solo te pondré suero para que descanses mejor.

A la pequeña manguera que conectaba mi brazo con la bolsa de suero, inyectó un poco de líquido transparente. No me daba buena espina, pero ya no me dio tiempo de pensar porque fui cayendo al sueño profundo.

———

Cuando abrí mis ojos despacio, pude notar que seguía en la enfermería. Solo parecía que había descansado por un largo lapso. Tallé mis ojos con suavidad y decidí ya levantarme de la camilla. Ya no traía el suero y traía de nuevo las botas. Moví mis pies despacio para no generar otro desgarre, pero todo estaba en perfecto estado. Me paré y hasta me sentía con más energía que cuando íbamos a empezar el trabajo de hoy.

Al no haber nadie supervisándome, salí de ahí y me dirigí a mi habitación para ver si había algo nuevo. Todos los pasillos estaban vacíos, parecía desierto. Con extrañeza llego a mi cuarto para revisar si se hallaba alguien en el lugar pero en efecto estaba solo. Observando todo, pude percibir una nota colgada arriba de mi cama, la agarré y la comencé a leer.

"Querida 16,
Sabemos que serás de las primeras en tu grupo que estarás en buenas condiciones, por eso dejamos esta nota para que no te alarmes. Los demás están en terapia y recuperación por la sesión de la mañana, ya que ellos salieron más tarde que tú, su proceso va más atrasado.
Para que no te sientes abrumada o con aburrimiento, te recomendamos que hagas tu primer reporte con cámara de lo que llevas vivido hasta entonces, ya sabes que poner y que no, tampoco seas tan especifica en tus detalles por cuestión de contrato. Mucha suerte y a las 10:00 pm te hablaremos para la cena.

Saludos, CCE."

—¿CCE?

Saco mi libreta en donde anoto lo más relevante y busco en las páginas esas siglas. Al encontrarlas,  me reí, era demasiado obvio.
Se refieren al Comité Científico Ejecutivo, los mismos que manejan toda la compañía. Al corroborar qué era, la guardo en mi baúl y saco mi cámara y una batería para grabarme. Me daba mucho entusiasmo que después de casi un mes, ya iniciara con mi documentación acerca del tema. Con la batería ya puesta, la coloco en mi cama y me siento en el suelo para quedar enfrente de ella. La enciendo y comienzo a grabar.

—Hola, soy 16, como me llamo aquí adentro. Nos pusieron números a cada uno de los pacientes para podernos identificar más fácil. Este es mi primer filme y en una semana se cumple un mes desde que aterrizamos en el lugar.
No puedo mostrar mucho por cosas de privacidad pero si puedo enseñar la habitación donde dormimos—agarro la cámara y me levanto para caminar por el cuarto—aquí solo están las camas juntos con sus respectivos baúles, donde ponemos nuestras cosas. En la pared está el logo que nos tocó a nuestro equipo y a mí, el oído. También hay un reloj en donde nos va manteniendo con la noción del tiempo en el sitio. Lo cual se vuelve muy  importante para seguir con el itinerario. Las luces son tan luminosas que no se alcanzan a mirar si son focos o led. También nuestra puerta es de cristal, por lo que nos están supervisando a toda hora qué hacemos.

Me siento en el mismo lugar. Para proseguir con el reporte.

—Al darles contexto del lugar, me gustaría hablar de cómo me siento hoy. Fue un día pesado, las actividades se empiezan a poner intensas para que se vea la mejoría en cada uno. Lo cual está bien, sólo que todavía nos cuesta un poco acostumbrarnos. No estamos en contacto con nadie externo, entonces siento que eso nos ayuda a mantenernos más concentrados en el experimento. Poco a poco se verán los resultados con más detalle, pero primero acatar indicaciones. Soy dieciséis y este es el primer video reportando mi situación.

Pauso la cámara y me aseguro de guardar mi primer filme. Después la pongo nuevamente en el cofre con todo lo que necesité mientras pongo atención a la hora. Faltaba todavía una media hora para la cena y al parecer, seguía evacuado de personas en la mayoría de las áreas, por lo que me senté en la sala de estar, al lado de una ventana gigante que daba a una cascada. Ya estaba oscuro y solo se percibía el frió del abundante bosque por el cual estábamos rodeados. Me generaba paz escuchar por las pequeñas ventilas el sonido de la misma.  Suspiraba con tranquilidad.

Se cumplió la hora para ir a cenar y me encaminé al comedor, donde ya estaban llegando algunos a la cena como si nada hubiese pasado. Me siento en la mesa que nos corresponde como equipo, esperando a los que faltaban.
Llega Veinte, caminando a paso rápido para sentarse al lado de mí.

—No me vas a creer lo que presencié.—me susurra intentando no llamar la atención de los demás.

Me giro unos centímetros hacia su posición manteniendo la mirada en la mesa.

—Te escucho.—le respondí.

Ella al igual que yo solo veía la mesa para que nadie hiciera contacto visual con nosotras y notaran que estábamos hablando.

—Al terminar la prueba, no todos salimos bien de esta y nos llevaron a enfermería donde estuvieron tratando nuestras lesiones. Todos se imaginan algo normal y común. Pero cuando me vendaban, noté que al suero que tenía en el brazo, le inyectaron un líquido transparente pero después se fue viendo azul. Me habían dicho antes que cerrara los ojos porque la curación iba a doler, pero fue inevitable y los abrí justo en el momento que perforaban el suero para ponerle ese líquido. Después de eso me sentí mareada, abrí los ojos y me comentaron que descansara. Hace unos minutos desperté como si todo hubiera un sueño y ya no tengo ningún dolor, como si no...

—Hola, ya llegué.—saluda Cuarenta y se sienta enfrente de nosotras.

—Me lleva toda la...

—Hola Cuarenta.—saludo rápido antes que termine su frase.

Pasaron segundos y ya dieron por iniciada la cena, trayéndonos los platos de comida que habían preparado para hoy. Comimos en silencio como siempre y Veinte me hizo una seña de que luego me contaba mejor las cosas. A lo que contesté con un movimiento del dedo índice indicando que estaba bien.

Experimento PentagonalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora