Después de haber escrito en la primera hoja de mi cuaderno y guardarlo en el Baúl, me levanté para observar con más detenimiento la habitación. La recorrí completa analizando cada objeto que se encontraba ahí. Lo blanco de la habitación junto con la brillante luz del techo hace que se mire en tono futurista. En el fondo de la habitación al contrario del dibujo de oído se hallaba un reloj indicándonos la hora que era. Marcaba las 9:18 am.
Ya me había cambiado con el uniforme que me dejaron ahí. Llegué ayer en la noche y aún no había más pacientes en el cuarto. Por lo que tranquila pude hacerlo sin problema.
Trencé mi cabello para mantenerlo recogido en la bienvenida. No se sabía con exactitud que haríamos después de esto.
Todavía no me han dado ningún otro aviso, por lo que esperé sentada en la cama que escogí. Prendí mi cámara para checarla de que todas las partes estuvieran en su lugar y trajera una memoria puesta por si me dejaban grabar el día de hoy. En su estuche había el cargador necesario para mantenerla viva. También traje cuatro memorias aparte para poder crear el reporte y tal vez un posible documental sobre este caso. Me emocionaba imaginarme terminándolo y mostrándoselo al mundo lo grandioso que sería el resultado. Guardé nuevamente todo en su lugar y la metí en el baúl que me pertenecía temporalmente. Tenía una llave con un hilo para que fuera más privado. Así que me lo colgué como collar y lo pasé atrás del traje para que no se viera ni se perdiera.
Esperé hasta que se hicieron las 10:00 am. Abrieron la puerta a la hora exacta y entraron una mujer y un hombre con bata blanca.
—Buenos días, paciente dieciséis. Es un gusto acompañarla a la reunión sobre nuestra apertura del proyecto y también a la breve introducción al programa del equipo EP—mencionó amablemente—Por favor síganos.
—Buenos días...— murmuré.
De un salto me levanté y los seguí por detrás, iban bastante rápidos. Mientras hacíamos el recorrido, observaba las enormes paredes del mismo color que había en el cuarto, blanco. Las mismas luces hacían brillar todo a su alrededor y sin ninguna mancha. Giramos a la izquierda y a la derecha, luego avanzábamos tramos largos de pasillos y procedimos a lo mismo, izquierda y derecha. Siete veces fueron las que conté para llegar a nuestro destino. Paramos enfrente de unas puertas enormes de color gris claro. Eran tan inmensas que incluso podía pasar un tráiler completo sin problema alguno. Se abrieron a la par y subimos unas pequeñas escaleras que estaban antes de llegar a las puertas. Después de que las atravesamos pude divisar un auditorio que parecía tener una capacidad para quinientas personas. Sin embargo, en ese momento sólo habían mínimo unas veinte personas. Para llegar a ellos ocupábamos bajar las escaleras hasta lograr acercarnos al escenario. Bajamos con cuidado y me indicaron el lugar número dieciséis. Por lo que deduje que ese me asignaron por el número de internada. Toque mi pecho para saber si llevaba mi credencial. La traía.
Al lado de mí estaba un muchacho de piel blanca y cabello negro. Haciendo contrastar esos tonos en su persona. Llevaba el mismo overol pero su amarillo era más brillante, mientras que el mío apenas se distinguía. Luego fueron llegando más personas con los mismos overoles y distintos pigmentos. Encontré cinco tonalidades de amarillos en los overoles, de ahí en más se repetían todos. Llegó la paciente que va después de mí con un amarillo mostaza.
Era pelirroja y llevaba una coleta alta que hacían resaltar sus pecas del rostro. Volteo hacia mí y sonrió.
—Hey, hola. ¿Tienen mucho de que llegaron a las instalaciones?—preguntó con una entusiasmo.
—¡Hola! La verdad es que no, tengo desde anoche aquí.
—Entonces no he llegado tarde. Apenas aterricé esta mañana, por eso estoy un poco perdida. No sé cuál sentido me va a tocar, aunque eso no me quita la emoción de pertenecer al proyecto. Estoy muy nerviosa.
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Experimento Pentagonal
Science Fiction¿Qué pasaría si las personas agudizaran sus cinco sentidos hasta su límite? Un experimento que podrá confirmar que todos los seres humanos somos capaces de desarrollar nuestros sentidos al cien de su porcentaje respecto a sus habilidades cognitivas...
