Permanecí en silencio durante la madrugada recordando ese momento, sus piernas rozando con las mías, sus brazos rodeando mis hombros y sus manos acariciando mi nuca, suspiraba cada vez que pensaba en algo que podría decirle, suspiraba cada vez que recordaba sus labios, y cada vez que escuchaba su voz decir "me gustas" cada vez que recordaba lo que sucedió el día de las tortugas un huracán se formaba en mi estómago y una banda de guerra comenzaba a tocar en mi corazón, el día de las tortugas intenté pedirle que fuéramos pareja, y ella me dijo que sus padres podrían matarle si me decía que sí, que primero tenía que platicar con ellos, yo contesté que estaba bien, le pregunté que si quería serlo y me dijo que si quería, pero no se podría en ese momento, no me importó que dijera que no se podría en ese momento, ella quiere estar conmigo y eso me hace feliz, me hace feliz saber que cuando propuse crear una nación a su lado ella no titubeó... De hecho preguntó el nombre de la nación, yo le dije obviamente tendríamos que ponerle como tú, porque es dedicada a ti, así que se llamará Avellaneda.
Sucedió durante una llamada de esas largas que se extienden 4, 5 horas, y dónde nunca le da sueño a ninguno, al final de la llamada, le pedí que cerrara los ojos que citaría uno de mis poemas en la conversación, y comencé a dedicarle la luna, le dije todo lo que dice aquel poema, intenté agregar más palabras de las que decía, pero cada palabra era real, le dije que dedicar la luna terrestre no es algo original, pero yo quería dar más que eso, y después Agregue algo más que no está escrito en ningún lado, más que en mi memoria y espero que esté en la de ella, dije, quiero dedicar una luna que no pueda dedicarte nadie más, ella estaba intrigada, lo sé porque me lo confesó, y continúe
- hay que crear nuestra luna, dije.
- me gustaría que fuera menguante, para que como dice Mecano, podamos recostarnos en ella, roja porque es muy raro verlas, además es el color del amor, y hay que ponerle un nombre. Avellaneda, porque es la luna de Avellaneda, de nuestra nación, la que nos alumbrará mientras nos besamos.Así nació el nombre de está historia, ¿Quieres que te cuente más?
Sigue deslizando.
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Una nación llamada como tú
RomanceCuando el viento sopla dice palabras que nadie más puede escuchar más que tú... Da abrazos, besos, caricias que nadie más podría sentir más que tú... Todas esas palabras lanzadas al aire que el viento lleva hacia algún lugar en específico, tus man...