Respira...

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8 de junio 2021.

Salí corriendo de casa, encendí la moto, no sabía si Avellaneda quería verme o no...
Pero corrí, corrí por ella como si el mundo, mi mundo dependiera de ello, perseguí a la persona que me complementa, llegué a su casa, le llamé por teléfono, y afortunadamente contestó, le dije que la extrañaba, y ella... Me sonrió como si eso le hubiera dado paz, lo sé porque se recargo en la pared de la terraza y como en distintas ocasiones, cuando llegaba sin avisar la veía al contestar el teléfono, le dije que me regalara un abrazo, una sonrisa, y ella dijo que si...

- ¿Ahora?

- ¡Sí! Exclamé con emoción.

Supe por su tono de voz que estaba aturdida, desorientada, no sabía exactamente que estaba sucediendo, justo como debió estar al comenzar a leer este escrito, y ahora debió haber sonreído...
Sino fue así...
Imagina mi sonrisa, mis ojos y tus ojos encontrándose... ahora sí sonríe!!

Ahora ya sabes lo que es tener un novio escritor ¿Vale la pena?
Susurra al viento...

Continúo con la historia...

Avellaneda aturdida pidió permiso para salir a verme, parecía increíble, Avellaneda hermosa como siempre, con ropa deportiva, y su fleco recogido sobre su cabeza parecido a un botón...
Salió por aquella puerta y preguntó...

- ¿Que haces aquí?

Yo la abracé... En cuanto tuve oportunidad, la abracé y no la solté, fue uno de esos abrazos que te dejan sin aire...

- Necesitaba un abrazo tuyo... Ver tus ojos... Escuchar tu voz.

Era increíble, la sensación de estar con ella...
Fue fenomenal.
Soy feliz en la cicatriz de su abdomen...
En lo bien amoldadamente ocurrente de su cerebro, cuando me preguntaste cuánto me conocías mentí para no quedar tan expuesto... Mi culpa.
Contigo soy un libro abierto, 70 por ciento... Experiencias más, experiencias menos...
Por eso no me gustaría dejar que te lleves todo eso...
Solo a ti te confesé cosas que nadie más sabe, solo tú me escuchaste... Si todavía te acuerdas...

- Estoy algo inestable, necesitaba relajarme un poco y una pequeña mentira en mi cabeza no me hará daño...
Espero que a ti tampoco...
Recuerdo cuando susurrabas los "te amo"
Ayer creí haberte escuchado...

Yo también te amo.

Estoy feliz por todo lo que sucedió...
Y por lo que sigue sucediendo,
Que esto dure lo que tenga que durar...
Te amaré, hablo en serio...

Pase lo que pase.
Tengo un diurex preparado.

74 días...

- lo que daría por escucharte decirme te amo, o por lo menos leerlo...

(Hoy a pasado en un sueño... Y desperté feliz)

Una nación llamada como túDonde viven las historias. Descúbrelo ahora