Erik se tenso y por un momento sentí que podía leer su mente, el no quería forzarme a decir las cosas que no quería recordar.
—No es necesario que me lo digas si no estás lista, yo... puedo esperar Dani
Negué con la cabeza con una decisión impresionante, regule mis respiraciones y lo miré a los ojos.
—Es mi turno de decir la verdad.
Erik asintió y me clavó los ojos.
—Mi padre es... era Benjamín Perlman, yo lo quería mucho y él se fue. Pero ese no es el motivo por el cual tengo pesadillas y lloró todas las noches.
Erik recargo sus codos en sus rodillas y apoyo su frente en sus manos, respiró profundo y me miró a los ojos, sorprendido.
—Yo tenía catorce años, era una niña muy sana y muy querida —lancé una sonrisa amarga— vaya si Camille me quería, era su reflejo. Bueno, cuando cumplí mis catorce, como toda niña di ese enorme paso a ser mujer, desde los doce empecé a desarrollarme y ya para mis catorce era muy vanidosa aprovechaba mi figura, yo era.. coqueta y amaba los vestidos, entonces todo empezó...
»
Entre al baño de mi cuarto, era espacioso. Me di una ducha y me vestí. Vestidos: eran mi perdición. Esta vez había elegido uno rosa, ceñido hasta la cintura y lo demás con vuelo.
Bajé las escaleras de casa, y me encontré a mamá, papá y Steve desayunando. Papá me sonrió:
-Buenos días princesa, ¿Qué tal la noche?
-Bien, gracias papi -le besé la mejilla- ¿Y tú?
Asintió y mamá habló:
-En la encimera de la cocina esta tu desayuno, metelo al horno unos segundos y estara perfecto
-Bien
Fui a la cocina y entré mi plato al horno, tres minutos. Estaba recargada en la encimera de espaldas a la puerta y setí unas manos en mi cintura que me hicieron sobresaltar.
-¡Papá! -sonreí y le abracé- ¿Qué haces aca?
-Necesitaba agua
Se dio la vuelta y tomó agua, sin dejar de mirarme. Yo lo veía con ojos de amor, amaba a mi padre demasiado. Le sonreí y el me guiñó un ojo, me sonroje. Iba a abrazarlo de nuevo, pero el pitido del horno me desconcentró y recordé que tenía hambre.
Fui al comedor a desayunar con el resto de mi familia.
-Te quedo delicioso el desayuno, mamá -dije mientras comía- regresó pronto, ire a ponerme el uniforme
Corrí escaleras arriba, me desvestí y me puse el uniforme. Una falda tableada color azul, camisa blanca de botones, calcetas poco más abajo de la rodilla y zapatos negros. Odiaba el uniforme, me hacía verme horrible, así que trataba de darle mi toque personal, subiendo un poco más de la cuenta la falda, no mucho para no caer en vulgar, y el primer botón de la camisa desabrochado.
-Me voy a la escuela -me despedí
-¡Esa falda Danielle! -gritó mamá
-Yo también te amo, mami
Ignoré su comentario y salí de casa camino a la parada del bús, cuando un claxón me detuvo.
-Tengo tiempo hija, ¿quieres que te lleve a la escuela? -dijo papá dentro del auto
-Claro, papi
Subí al auto y él arranco camino al colegio.
-No me has dicho si tienes novio, Danielle... ¿Lo tienes?
-Claro que no papá, sabes que serías el primero en enterarte. Además, ahora no me importan los chicos
-Eso espero, porque a tu edad todos piensan en llevarte a la cama -me miró lascivamente- y yo no permitiré que alguien abuse de mi niña
-Papá celoso, eso lo sé por eso evito a los chicos
Papá asintió y siguió con la vista fija al frente de la carretera, cuando iba a hacer el cambio de velocidad rozó mi pierna, pero no le di mayor importancia.
-Por Dios, Danielle, ponté algo en esas piernas -me regaño- ¡Cubreté!
-Pero... -tome mi mochila y la pusé en mis piernas para que no se vieran.
Llegamos frente al colegio y detuvo el auto en la esquina para que solo caminara unos pasos más.
-Adios, papi -besé su mejilla- nos vemos más tarde
-Adios Dani... -me tomo la muñeca- Y recuerda lo que hablamos nada de chicos, ¿de acuerdo?
-De acuerdo, puedes estar tranquilo
-¿Eres vírgen?
Me puse colorada, hablar con eso de con mi papá era incomodo, pero solo asentí.
-Si, lo soy... ¿Porqué?
-No por nada, solo me aseguraba de que todo estaba en orden. Ya entra a la escuela que se hace tarde, y baja esa falda por amor a Dios
-Si, esta bien
Baje del auto y caminé hasta la entrada del colegio.
Esa misma tarde después de la escuela llegue a casa y mi papá estaba en el sofá leyendo el periódico
-¿Dónde está mamá?
-Salió con Steve, tenía entrenamiento de soccer. Después lo iba a llevar a casa de un amigo y ella con sus amigas al té
-Oh, esta bien
Hice ademán para subir las escaleras, mi corta falda volaba con cada movimiento que hacía, iba por la mitad cuando papá me tomo la muñeca.
-¿A dónde vas?
-Iré a cambiarme de ropa, ahorita bajo y te acompaño a cenar, ¿si?
-Bien
Subí las escaleras y entré a mi cuarto me quité la falda y la camisa del uniforme para buscar ropa para ponerme, cuando sentí unas manos en mi cintura.
-¡Papá me asustaste! -reí
-No tengas miedo, nena -comenzó a besar mi cuello y entonces si me asuste
-¡Papá, ¿qué haces?! -grité mientras me removía
-Tranquila, Danielle. No eres una niña, y te ves jodidamente sexy en ropa interior. Y eso te lo dice un hombre con experiencia
Comenzó a acariciar mis piernas de arriba a abajo y yo comencé a llorar.
-No, papá por favor
-Prometo que no te va a doler -me lanzó a la cama y desabrocho su pantalón- Yo mismo me encargaré de eso
A estas alturas ya estaba llorando, Erik corrió del sofá donde se encontraba hasta estar a un lado mío abrazandome y besando mis lágrimas.
—Ya, shh... no es necesario que me lo digas si no quieres, entenderé
Negué con la cabeza, era momento de hablar sobre mi pasado, iba a decirle todo y enfrentar todo con quien me ama.
—-Es tiempo, déjame terminar ¿Si?
Asintió, tome su mano que estaba en mi mejilla y besé su palma dejandola mojada de lágrimas.
Y venía lo peor.
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Chicas, aquí el capítulo del jueves, muy emotivo y uno de mis capítulos favoritos porque ya es un romance sin secretos. Espero que les guste tanto como a mi :')
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Addicted
RomanceEl amor puede llegar de maneras inesperadas, y esta vez no será la excepción, cuando Erik y Danielle se conectan por medio de las drogas y al paso que se conocen se dan cuenta que ambos cayeron en ellas por un oscuro pasado que los atormenta día con...
