Capítulo 38: De Vuelta A Casa

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Narra Danielle

Por más que quise hacer entrar en razón a mi hermano, no sirvió de nada. Pero decidí que los visitaría a ambos a diario, para asegurarme de que todo estaba bien y al primer indicio de agresión, por mínimo que fuera, me jure a mi misma llevarme a  mi hermano de vuelta conmigo.

Narra Erik

Camille duró solo dos días internada, pues como los doctores dijeron, solo fueron unos raspones y después de un lavado en el estómago salió del coma etílico.

Steve regreso a casa de su madre para vigilarla, porque quedo advertida que otra cantidad de alcohol en esa medida podía acabar con su vida.

Iban cinco días desde que volvían a vivir juntos, y una nueva semana empezó y eso significaba que solo tenia cinco días más antes de la pelea.

El insomnio cada vez era peor, el solo pensar que mentiría a Danielle me ponía nervioso y sentía que me traicionaba a mi mismo.

—Buenos días

Escuché su voz y giré mi vista a mi lado derecho de la cama, y ahí estaba ella con su cabello revuelto y una sonrisa.

—Buenos días -respondí

Giré sobre mi estómago y quedé encima de ella, sin aplastarla, y la besé.

—-¿Qué hora es?

Vi el reloj de la mesita de noche y le regalé un beso en el cuello.

—Seis y veinte

—Será mejor que salgamos de la cama, recuerda que debo ir con Steve y mamá

Asentí y ella me besó mientras se enderezaba en la cama y salía de debajo de mí. Sonreí.

—Date una ducha mientras hago el desayuno

—Seguro mi cocinero favorito

Me mandó un beso desde la puerta del baño y cerró la puerta, mientras yo fui a la cocina a hacer lo propio con una sonrisa de tonto en mi rostro.

Narra Danielle

Después de mi ducha salí envuelta en una toalla y me vestí, salí a mi encuentro con Erik.

Desayunamos juntos en silencio.

—Deberías de ducharte

—¿Me estás corriendo acaso?

Reí un poco.

—No... como crees

—¿Entonces qué fue eso?

Me puse de pie y me senté en sus piernas.

—Un "si no te das prisa se nos hará tarde" -le di un pico y recogí los platos

Después de veinte minutos Erik estaba bañado, cambiado y con la mochila en su hombro.

—¿Lista?

Asenti y fuimos al auto.

—¿Qué tal Camille? ¿Cómo está?

Tomé aire y sonreí.

—Pues, éstos últimos días ha estado muy bien, ya no ha tomado una sola gota de alcohol y tampoco le ha hecho nada a Steve. Y todo debo decir que es gracias a mi hermano que volvió con ella

—Me da mucho gusto verte contenta -dijo con la mandíbula apretada y fijando su vista al frente

—¿Estás bien?

—Sí

Lo miré y estaba tenso, acaricie su hombro.

—¿Porqué estás así?

—¿Cómo?

—Estás como molesto, ¿Dije algo malo?

Ni cuenta me di cuando llegamos a casa de Camille, y Erik bajó del auto y yo junto con él.

—Danielle yo... -me abrazó muy fuerte y besó mi cabeza- yo tengo miedo

—¿De qué?

Traté de regresar el abrazo con la misma fuerza.

—De que quieras volver con ella, si Steve o ella te convencen de volver y me dejas, no sé que haría.

Sonreí, aunque parezca estúpido, sonreí.

—Nunca te dejaré, de eso puedes estar seguro

Me despegue un poco para ver sus ojos.

—No te dejaré, ¿De acuerdo?

Asintió y lo besé poniéndome de puntas para alcanzar mejor.

—Deberías irte ya... -lo besé de nuevo-

—Es la segunda vez que me corres en un día- sonrió- ¿Debería preocuparme?

—Si... no por mi, si no por llegar a la escuela

—Está bien

Nos dimos un último beso, entré a la casa y él se fue.

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Poco a poco se acerca el final, serán solo unos cuantos más.

¿Cómo creen que termine la historia?

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