Apreté la bolsa que me dejo Erik, era todo lo que tenía de él en ese momento. No quería irme de su departamento, aunque era feo y pequeño era mil veces mejor que mi casa a lado de Camille, pensé en llevar a Steve ahí conmigo, pero no me atrevía a disponer de las cosas de Erik.
Salí después de unos minutos, y caminé hasta casa. Cuando entré sonó el pequeño telefono que me había dado Erik. Lo silencié y me di cuenta de que era un mensaje, cuando iba camino a mi habitación mamá me habló:
-¿Dónde estabas?
-Con un amigo, nada importante -dije bajo
-Espero que te estes cuidando, no me hagas repetirte que tener hijos cuando eres joven es una basura -me espetó- solo mirame, mi vida es una nada y todo por tu culpa y la de tu hermano
Solo asentí.
-¡¿No vas a decir nada?!-gritó
-No tengo nada que decirte, Camille
-No me vuelvas a llamar por mi nombre, y largate. No te quiero ver
Apenas me lo dijo corrí a mi cuarto, pero a diferencia de todas las veces anteriores que iba desmoronandome en lágrimas, esta vez iba feliz por hablar con Erik.
Miré el mensaje que había recibido:
"Espero que hayas llegado bien a casa, lamento no haberte acompañado.
Quiero volver a verte pronto.
Erik"
Inevitablemente una sonrisa se me escapó y la puerta se abrio abruptmente haciendo que lanzara el telefono bajo la almohada.
-¿Qué era eso?
Me gire y me sobresalte al ver a mi hermano de pie en el marco de la puerta.
-¡Diablos, Steve! Me asustaste
Entró ignorando mi comentario, cerro la puerta y se tumbo en mi cama buscando bajo la almohada.
-¿Escondías esto? -tomo mi móvil y lo observo- ¡Jodete...! ¿A quien asaltaste, Danielle?
-A nadie
-¿Y esto? ¿De donde lo sacaste?
-Me lo regalaron -sonó mas pregunta que afirmación, pero él no reparo en eso
-No cualquiera regala uno de estos, ¿Sabes cuanto vale? ¿A quien se lo robaste?
-¡No soy una ladrona! Me lo regalo Erik
-¡Erik! ¿Quién es Erik?
-Mi amigo
Steve solo me miró y se paso las manos por la cara, después se despeino y me señaló:
-Espero que no estes consiguiendo esto por medios equivocados
Estuvo a punto de dar la vuelta y lo tomé de la muñeca:
-Escucha bien, yo no me meto en tu vida. No pregunto con quien te acuestas cada noche, no pregunto ¡Nada! de tu vida personal. Asi que te pido que no te metas en la mía, ¿estamos?
Se zafó de mi brazo y abandonó la habitación dejandome totalmente frustrada. Era desesperante que a veces se quisiera hacer el hombre de la casa, y en las ocaciones que debía serlo, huía como un bebé. Yo debía valerme por si solas y en múltiples ocaciones, valer a mi hermano tambien.
Me lancé a la cama tapandome el rostro con las manos, y no supe cuando me quede dormida hasta que un timbre me hizo despertar.Miré a mitad de la cama y vi el telefono sonar:
-¿Hola? -dije
-¡Danielle! ¿Estás bien?
-Si, estoy bien Erik ¿Porque lo preguntas?
-Te mande un mensaje, y no respondiste
En ese mismo momento me reproche a mi misma ser tan torpe y no haber respondido, pero todo era culpa del bobo de mi hermano que me distrajo y me echo en cara que tenía un nuevo amigo y no había conseguido mis cosas por los "medios correctos"
-¿Princesa? ¿Sigues ahí?
-Oh, si... lo siento
¡Concentrate!
-Emh... ¿Qué decías?
-Que porque no habías respondido
-Ah, es que discutí con mi hermano y después me quede dormida -sonreí, a pesar de que el no me veía
-Oh, ¿Y cómo estas?
-Bien, me viste esta mañana. Sigo igual
-Cierto, lo siento...
Nos quedamos un largo rato en silencio, no sabía que decir pero el saber que él estaba al otro lado de la línea me alegraba, miraba atenta la puerta, debía ser precavida en que no me vieran el móvil o sería despedida definitiva de el.
-Erik yo... -suspiré- me tengo que ir
-Esta bien, no te entretengo más. Adios, Dani
-Adios Erik
Estaba a punto de colgar, cuando él grito:
-¡Danielle!
-¿Si?
-¿Cuando te volveré a ver?
-Cuando tu puedas -dije obvia
-¿Mañana después de las tres, puedes?
-Estaré ahí
-Adios
Colgué y salí de mi habitación, mi estomágo reclamaba alimento, pero al igual que siempre el refrigerador estaba vacío. Tome el dinero que me quedaba, dos dólares y salí de casa. Compré un cereal pequeño con un cuarto de litro de leche. Debía mediar para con eso cenar y desayunar al día siguiente. Y eso hice.
Después de mi gran cena, fui a mi habitación. Al día siguiente empezaría la semana y mamá se iría como siempre a trabajar, yo iría a la escuela por obligación al igual que mi hermano. Después de todo, debíamos ir o el estado haría algo en contra del maltrato infantil, nos llevarían lejos de Camille y nos separarían a mi hermano y a mi; y si hay algo peor que estar en un infierno con ella, es estar lejos de mi hermano.
Eran poco más de las once de la noche, fui a mi habitación y saqué uno de los sobres que esa misma mañana Erik me había entregado, de nuevo hice el mismo procedimiento que un día anterior, solo dos veces. Sentí que me caía, asi que fui a tumbarme en la cama. No tarde demasiado en dormir.
-Te quedo delicioso el desayuno, mamá -dije mientras comía- regresó pronto, ire a ponerme el uniforme
Corrí escaleras arriba, me desvestí y me puse el uniforme. Una falda tableada color azul, camisa blanca de botones, calcetas poco más abajo de la rodilla y zapatos negros. Odiaba el uniforme, me hacía verme horrible, así que trataba de darle mi toque personal, subiendo un poco más de la cuenta la falda, no mucho para no caer en vulgar, y el primer botón de la camisa desabrochado.
-Me voy a la escuela -me despedí
-¡Esa falda Danielle! -gritó mamá
-Yo también te amo, mami
Ignoré su comentario y salí de casa camino a la parada del bús, cuando un claxón me detuvo.
-Tengo tiempo hija, ¿quieres que te lleve a la escuela? -dijo papá dentro del auto
-Claro, papi
Subí al auto y él arranco camino al colegio.
Desperté exaltada, comencé a llorar. Eran poco más de las tres de la mañana, pero estaba asustada. Cada vez que soñaba con recuerdos de lo que solía ser mi vida anterior, me ponía triste, extrañaba todo eso pero trataba de no pensar en ello. Me hice ovillo en la cama, y opte por llamar a Erik:
-¿Hola? -dijo adormilado- ¿quién habla?
-¡Erik, soy Dani! -grité mientras lloraba
-Princesa, ¿estás bien?
Asentí, pero recordé que él no me veía.
-No... -susurré- tuve una pesadilla y... -suspiré- es una tontería... no sé porque te llamé
-Nada sobre tí es tontería, ¿quieres hablar a cerca del sueño?
-No, tratare de olvidarlo... tu solo, olvidalo ¿si?
Hubo un silencio, solo unos segundos y comencé a escuchar ruido del otro lado de la línea.
-¿Crees que puedas salir de tu casa?
-Supongo que si, si no hago ruido... ¿porque?
-Voy por ti, cuando este llegando a tu casa te llamaré y sales, ¿de acuerdo?. Adios
Me quede pasmada y después caí en cuenta que él estaría pronto fuera de mi casa. Así que como pude saqué ropa de mi closet,unos jeans, blusa totalmente normal y una sudadera enorme que decía "New York" al frente. Mis imitación converse que tanto amo, y agarré mi cabello. Sinceramente no importaba como me viera, además aunque importara no tendría manera de remediarlo.
Mi móvil sonó cinco minutos después.
-¿Erik?
-Estoy cerca de la tienda que esta por tu casa, sal y ven hacia aca
Corté la llamada y salí a su encuentro.
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Addicted
RomanceEl amor puede llegar de maneras inesperadas, y esta vez no será la excepción, cuando Erik y Danielle se conectan por medio de las drogas y al paso que se conocen se dan cuenta que ambos cayeron en ellas por un oscuro pasado que los atormenta día con...
