{Dos años atrás}
{2019}
—Señorita Han. El chofer la está esperando.
Asentí por lo bajo.
{..}
—El Sr y la Sra Han llegaron—anunció la trabajadora a mi costado.
—¿Qué dices? ¿La abuela y el abuelo llegaron?—me sorprendí al levantarme del sofá de la recepción del hotel.
—¿Abuelo y abuela? ¿Es usted? ¿La nieta sucesora?—se asombró.
Llevé mi dedo a mi boca en seña de silencio.
—¿Yo?—reí sarcástica,—No. Mantenlo por lo bajo. Rápido, arroja esa bebida frente a mí.
—¿Qué? ¿Porqué haría eso?
—¡Ellos están aquí!—anunciaron y observé a mi alrededor como todos se organizaban en sus puestos.
Me acerqué repentina a la chica, tomé café helado y manché mi traje formal.
Ella abrió su boca en asombro.
—Señorita, ¿que acaba de hacer?
Los presentes giraron hacia nosotras.
—Está bien, sé que fue un accidente—actué siendo comprensiva,—No te preocupes por ello—sonreí.
—No, no...yo no lo hice—negó insistentemente hacía su alrededor.
Las grandes puertas del hotel se abrieron, los abuelos entraron y la gente comenzó hacer honores hacía ellos.
{..}
—Abuela, sucedió un pequeño accidente—le mostré mi ropa, su vista me recorrió,—Pero esta bien, sé que nada puede detener este grandioso anuciamiento, puedo salir así, por mí está bien—actué.
Ella nunca permitiría algo así.
Sonreí internamente y me dirigí a la salida.
—Ye Eun.
Me detuve y la sonrisa relució, giré hacía atrás con delicadeza y fingí rostro neutro.
—¿Si, abuela?—mi voz salió tan suave.
—Ve a casa y cambia tu atuendo inmediatamente.
—Ah...sí debería hacerlo. Pero no hay nada nuevo en mi vestidor, esté es un importante anunció. Abuela. ¿No debería ir mejor al centro comercial y comprar el vestido más caro y edición limitada? Después de todo, es la primera vez que me conocerán los medios—conté.
Ella lo pensó seriamente.
—Estás en lo cierto—rascó su ceja y se dirigió al guardaespaldas,–Llévala a ese comercial exclusivo de la ciudad.
Sonreí internamente.
Tras bajar del auto, el me siguió.
Entramos a la boutique.
—Oye, ¿no querrás incomodarme, cierto?
—Ah...—el hombre se volvió nervioso,—Claro que no, saldré y la esperaré fuera.
Moví mi mano despidiéndome de él.
Al entrar al vestidor abrí mi mochila, comencé a maquillarme de manera que fuera distinto. Pinte mis labios, sujete mi cabello y tomé una peluca.
Un par de lentes obscuros.
Cambié mi atuendo, tomé un par de calcetines y los coloqué en el busto.
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Diosa de las citas
RomanceUna extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza, se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a c...
