—¡Han Yeeun!—escuché una voz me alegré agitada.
A través de mi vista un poco perdida ví a mi compañera de clase aparecer inesperadamente por el pasillo. Corrió dirigiéndose a mí y las chicas se inclinaron al costado quejándose.
Dada se detuvo al llegar frente a mí.
—¿De dónde saliste, tan de pronto?...—murmuré desconcertada al sobresaltarme.
—Estaba esperándote, no sabía que habías salido—rascó un poco su nuca,—¿Lo hizo? ¿Te justifico? ¿Que fue lo qué pasó? ¿El Profesor Kim intimidó mucho?
—Parece que tienes muchas preguntas—sonreí un poco divertida,—Lo hizo, justificó, actuó comprensivo y no intimidó. Gracias por avisarme—continué mi caminó a la clase.
—Gracias por responder todas ellas, soy muy curiosa—admitió a mi costado.
—Lo veo.
—Debido a que estás agradecida conmigo. Deberías invitarme un helado—me miró tímida.
Giré a verla y sonreí.
—Oye, ¿estás aprovechándote de que eres Jefa de grupo? ¿De todos obtendrás un helado?
—¿Mhn?—me miró confusa.
—Bien, te invitaré un helado. Vayamos ahora a clase.
—Pero, ¿dónde está tu dibujo?
—¿Eh?
Mi rostro se tornó pálido.
{..}
Llegué a la cafetería apresurada.
—¿Que va a ordenar?—se dirigió a mí la cajera.
—Disculpa—llamé a la chica,—Vine aquí está mañana, olvidé una pintura de lienzo. ¿Sabe algo de el?—pregunté agitada y con preocupación.
—No.
—Entonces, ¿alguien se lo llevó?
—¿Como lo sabría? Estoy trabajando—pareció molesta.
—Lo siento. ¿Podrías preguntar a alguien si lo vió por favor? Ese dibujo es muy importante, obtiene el cuarenta por ciento de calificación del semestre. Debo entregarlo hoy y...-
—No es mi responsabilidad cuidar de las pertenencias de los clientes. Estoy ocupada—se negó y escuché algunos clientes detrás de mí quejarse.
—Lo siento mucho—me disculpe e hice aún lado, solté el airé.
Desanimada me senté en un sofá de la cafetería y me recargué.
¿Que voy hacer? Ni sí quiera dormí anoche por hacerlo.
Me incliné hacia el frente y pose mi frente sobre la mesa, mi cabello cayó sobre mis costados. Pase un par de minutos en esa posición.
—Tú vida debe ser fácil porqué sufres por un simple dibujo—escuché la voz femenina, levanté mi vista y ví mi cuadro,—Te dí un pequeño susto por ser despistada, cuida mejor las cosas—dijo la chica y se alejó.
Con asombro la observé.
—Debió decirlo desde el comienzo—murmuré con mi labio tembloroso y ojos irritados, tomé el dibujo y me dirigí a la salida, giré de nuevo a ella,—¡Gracias!—levanté mi mano en el airé y salí.
{..}
Toque la puerta de la clase y la abrí.
—Profesor, ¿puedo entrar?—pedí permiso avergonzada,—Se que es un poco tarde pero...-
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Diosa de las citas
RomanceUna extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza, se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a c...
