Capítulo 20

43 5 0
                                        

Llegué a casa y me encontré con Misuk.
Incómoda desvíe mi vista.

—Ah...hola—saludó y sonrió baja al ponerse su teni deportivo en la entrada mientras se apoyaba de la pared,—Iré con mi novio a cenar—me hizo saber.

—Ah...disfruten—apreté mis labios y pasé por su costado, de un momento a otro nuestra relación se volvió incómoda, cerré mis ojos y entré a mi habitación. Me recargué sobre la pared. No había habido una pelea pero tampoco la situación era cómoda.

Mi teléfono comenzó a timbrar y lo saqué de mi bolsa para responder,—¿Hola?

—¡Eres tú!—me saludó la voz conocida,—Prometiste recompensarme con una comida por ayudarte. Puedes pagármelo mañana, es mi día de descanso.

—¿Eres...él chico de la tienda de conveniencia?—me cuestione.

—Lo sabes—lo escuché divertido.

—¿Te parece mañana a las cuatro de la tarde? Estaré libre en ese horario—sugerí.

{..}
Mire mis chanclas de plástico cómodas y entre al restaurante, al mirarlo él levantó su brazo alegre y me dirigí a él sería. Mi plan, comienza ahora.

—¡Hola!—levantó su mano moviéndola en saludo. «¿Por qué está tan feliz? »

—¿Ya miraste el menú? Puedes pedir lo que quieras—me senté frente a él.

—Dijiste que ganabas muy bien así que quería ir a un caro restaurante pero tenía antojo de sopa de udon. Tienes suerte, vengo aquí seguido así que ya lo pedí anticipadamente por ambos—se emocionó y sobo sus manos,—Ay...debí haberte ayudado antes para conseguir esto gratis.

Desvíe mi vista de él.
—Eres aún un estudiante de preparatoria. ¿Lo sabes?

—¿Eh? Claro que lo sé—levantó su voz,—¿Por qué lo dices de pronto?

—Soy una universitaria—aclaré al verlo, de pronto la anciana trajo los recipientes de comida y guarniciones de la sopa de carne con algas frente a nosotros. Huele delicioso, ví el humo salir de la olla.

El agrego un pedazo de carne en mi plato de arroz.

—Nunca comes comida saludable. Deberías alimentarme mejor—me regañó.

—Yo...¿te gustó?—pregunté incómoda, vi su rostro serio,—No me gustan los chicos más pequeños, podrías ser mi hermano. Así que olvídate completamente de mi. Esto jamás sucederá—le aclaré nerviosa.

De pronto su rostro serio cambió y comenzó a a reír.

—¿Así que piensas que me gustas?

—¿Como...debo tomar eso?—me incomode.

—No me gustas.

—¿No...te gusto? Pero...cada que me ves me hablas e incluso me ayudaste y quisiste que te invitara a comer a cambio de eso—le replique cuestionándoselo.

—Me gustan los hombres—me sonrió divertido y mostró su telefono,—Y soy un fanático del K-pop. ¿Puedes verlo? Lee Seo Yoon. Es mi celebridad favorita. También hay un chico en la preparatoria que me gusta...—murmuró por lo bajo.

—murmuró por lo bajo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Diosa de las citas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora