—Llegaste—escuché decir a Misuk.
—Mhn, me dormiré temprano—me despedí y entré a la habitación, de pronto ella entro apresurada evitando que cerrara la puerta.
—¿De verdad no tienes nada que decir?
—¿Sobre...que?
Ella se recargo en el marco de la puerta.
—Bien, fingiría no haber visto pero lo hice.
—¿Lo viste? ¿qué?—me sorprendí confusa.
Ella tomó mi mano y me atrajo hacía la sala de estar, me hizo sentarme y se sentó frente a mí. Curiosa la observé.
—¿De que quieres hablar?
—Verás, sobre aquel chico que dijiste—rascó su nuca,—El que dijiste que te encontraste el otro día—recordó.
—Ah...¿eso?—hice una mueca,—¿Que hay con eso?—me confundí.
—Verás, la cosa es que, sí te rechazo debes evitarlo a toda costa—aconsejó.
—No dije que me rechazó. ¿Cómo sabes eso?—me sorprendí.
—Es evidente. ¿Como un chico universitario saldría con una chica de preparatoria? Eras menor de edad.
—Cumplí los dieciocho en esos días...—repliqué avergonzada.
—Escucha Yeeun, una mujer nunca debe ser tan directa. Así que si lo vuelves a ver, finge indiferencia. Ese chico, debes evitarlo el resto de tu vida a costa de lo que sea. Aún sí él es tan guapo.
—¿Eh? ¿Tengo que hacer algo así?—titubee e hice una mueca,—¿Que tiene que una mujer sea directa y la primera en decir las cosas? estamos en el siglo veintiuno. Se escucha como un estereotipo.
—Claro que sí. Ese chico robo tú dignidad. Sí lo haces, es como recuperarla.
—¿Debo hacer todo eso?—sonreí divertida al verla tan seria respectó al tema,—Qué aburrido. La vida es muy corta para no decirle a las personas como te sientes.
Me levanté del sofá.
—¿De verdad no te da un poco de vergüenza? Ya que hiciste todo eso antes, recupera tu dignidad. Evita verlo, evita hablarle y...—
—¿Es una conversación divertida, eh? Estás conversando conmigo, debes estarlo. Me voy. ¿Por qué sacar eso al tema?—chisquille por lo bajo y me marché.
—Es porqué se que estás saliendo con él—anuncio,—Desde que dijiste que lo viste, dejaste de encerrarte en tu habitación y sales por las tardes. Incluso ahora, estás arreglada. Lo vi todo, él te trajo a casa.
Hice una mueca y giré hacía atrás.
—¿Por qué él me traería a casa?—me cuestione,—Es mas fácil que una celebridad me traiga aqui.
—¿No es el?—se asombró,—¿Tú vida comienza a ser interesante? Entonces, ¿quién era quien te trajo? El tiene un coche lujoso.
—¿Observabas sobre la ventana?
—Nunca sales así que me dio curiosidad—explicó, vi las botellas de Soju sobre la pequeña mesa de la sala.
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Diosa de las citas
Любовные романыUna extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza, se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a c...
