Capítulo 25

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—Oye Yuna, ¿sobre qué hablabas con Han Ye Eun?—sus amigas llegaron, ella se sorprendió y se tornó un poco incómoda al girar hacía ellas.

—Ah...Bueno—pensó insegura,—Descubrí algo—aclaró,—Ella...no tiene dinero, todo es una farsa.
Conoce la imitación porque hace bien uso de ella.

—¿Qué dices?—se asombró.

—Resulta que...parece que es hija de la Sra de la limpieza. ¿No les parecía extraño? Nunca se involucra en nada pero saltó como gata cuándo esa mujer estuvo acorralada.

—Ah...es verdad.

—¿Es así?

—No me extraña que quiera ir detrás del chico de mercadotecnia. Es alguien con dinero, todos lo saben. Pero esa perra astuta no perdería la oportunidad—afirmó Yuna.

—Deberías decirle a todos.

—¿Y qué tal sí inventa una tontería absurda sobre mí? Querrá hacerme quedar mal. Esa mujer está loca—se aterró fingiendo ser ingenua,—Lo dejaré así.

{Narras tú}

Definitivamente nada arruinará mi felicidad el día de hoy. Me estiré cómoda por el pasillo. Pero, ella de verdad estaba muy molesta. Sonreí divertida. [..]

Él evento terminó después de horas, asistí al show y disfruté de los puesto de comida. Mi estómago estaba satisfecho. Lo toqué y di pequeñas palmaditas. Observé la ventana a través del taxi.

Abrí mis redes sociales y ví una publicación de Kang Seulgi. Era una fotografía de su escritorio de trabajo en el bufete de abogados. "Un día agradable, ¡con un escritorio bonito!"-escribió con un emoji feliz. Había un pequeño ramo de bienvenida, sus cosas estaban organizadas y con objetos personalizados. Acerque mi dedo al corazón de los me gusta y lo presione.

Salí de la página y abrí los contactos, dudosa presione su nombre y lleve el teléfono a mi oído. Este timbró un par de veces y de pronto respondió,—¿Hola?—emitió dudosa.

—Hola—salude incómoda a través del teléfono.

—Me alegra que llamarás—se escuchó feliz,—Ayer te llamé pero no respondiste—su tono de voz bajo,—Aún...¿estás molesta conmigo?

—No es eso—admití,—La verdad...es que no me di cuenta, estaba ocupada.

— Deberíamos hablar en persona. ¿Dónde estás?
Lo pensé durante segundos.

[..]

Miré a Seulgi al otro extremo de la calle. Levantó su mano en saludo y sonrió como sí supiera lo que pasaría.

Parece que la versión de mí que más conoce. Es alguien predecible.

Es verdad, en el pasado lo ignoraría todo, tan solo para sostener nuestra amistad y no tener malentendidos. Como lo hice siempre con Kim Mi Suk.

Esta vez,"¿también debo pretender que nada sucedió?" "¿O decirle cuánto me afectó?"

Por inercia le sonreí de vuelta y también levanté mi mano en saludo. El semáforo cambió y ella cruzó apresurada.

—Me sorprendiste, creí que seguías molesta conmigo—se lamentó al tomar mi brazo,—Oye, sabes que no lo hice con mala intención.

—Mhn. Olvidémoslo. Sé que lo hiciste por ayudarme—tragué saliva,—Te lo agradezco.

Vi su rostro sonreír fresca y con confianza. No sabía, lo mucho que costaría decirlo.

—Lo sabía...—se divirtió,—Lo tomaste todo demasiado serio—le restó importancia,—Llamemos a Boram. Tengo cosas que contarles—se emocionó.

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