Capítulo 7

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{1 semana después}

—Entonces eso es todo por hoy, no olviden terminar de realizar el boceto para la exhibición del mes—el profesor tecleó en su computadora para desincronizarlo con la pantalla frente a nosotros y se marchó.

Observé la hora en mi teléfono, una y media. Tomé mi bolso y me levanté, comencé a bajar las escaleras con prisa.

—Han Ye Eun, habrá conferencia de nuevo hoy. ¿No te quedarás?—me llamó una compañera de clases.

—Ah...sobre eso. No puedo, algo surgió de nuevo—sonreí y me apresuré.

{..}

5:46PM

Estaba comiendo en la tienda de conveniencia hambrienta y cansada después de haber terminado tres citas.

Estaba comiendo en la tienda de conveniencia hambrienta y cansada después de haber terminado tres citas

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—Siento que incluso podríamos comenzar a ser conocidos. Vienes aquí casi a diario. ¿Te has enamorado de mí?—preguntó el chico cajero al llegar a mí, posó ambas manos sobre su rostro.

—Asegúrate de ponerte un paracaídas cuándo caigas del cielo, estás volando muy alto.

—Pero, tengo curiosidad sobre algo.

—¿Que es?

—¿De verdad ganas mil dólares a la semana?

—Lo hago. Doscientos cincuenta dólares diarios—presumí y sonreí.

El chico de cabello teñido rubio saboreó sus labios y se sentó cómodamente en el asiento vacío frente a mí.

—¿De verdad? Dime qué es lo qué haces, entonces podré renunciar aquí.

—Es confidencial—sonreí falsa y dejé el dinero sobre la mesa, el rostro de él se vió desconcertado.

—¿Por qué eres tan egoísta? ¿No puedes sólo compartirlo?—gritó para que pudiera escucharlo.

—¿Por qué él está siendo tan ruidoso?—murmuré para mí en queja y moví mi oído, la puerta se cerró detrás de mí.

Seguí mi camino.

Me detuve y me recargué sobre la pared, me quité una zapatilla y vi la herida en mi talón.

Mi tobillo duele.

—Mis pies necesitan un descanso de esta tortura...—murmuré en queja, vi cómo las gotas de lluvia comenzaron a caer sobre mis zapatillas.

Levanté mi vista al cielo, comenzó a llover, lucía nublado.

No...¿por qué justo ahora?

Tengo una cita en quince minutos.

Levanté mi bolso y lo posé sobre mi cabeza. Comencé a correr bajó la lluvia.

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