Una extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a co...
Aplique el labial rosado sobre mis labios mientras me observaba en el pequeño espejo de maquillaje.
Mi sueño es convertirme en una guionista ilustradora. Entrar a la universidad de Artes se convirtió en mi objetivo.
Crecí en una familia en la que se espera que las nuevas generaciones continúen con los negocios familiares, pero dirigir una cadena hotelera no no forma parte de mis planes.
El destino es una elección, y sí eso es lo que es para mí.
No lo quiero.
Incluso si no existe tal opción, la crearé.
Fue lo que pensé cuando escuché que debía recibir asesoramiento para manejar la empresa.
Dicen que estudiar artes es una tontería sin futuro. Pero, ¿que tiene de asombroso administrar hoteles?
Mi vida dio un giró inesperado cuando huí de la reunión dónde me nombrarían la hija de los dueños.
Desde el coche observé la ciudad, ví el GPS con la ubicación.
Dos años después, soy una jugadora de citas.
Han estado en esas reuniones familiares en las que nunca falta la tía que pregunté, ¿y él novi@?
Algunas familias viven presionando a sus hijos para que tengan pareja o salgan a citas, sin considerar que quizá eso no sea una prioridad en sus vidas.
A veces, la presión por tener pareja también es social. Y...
Es por eso, que estoy yo.
Me llaman la Diosa de las citas.
—Has llegado a tu destino—anunció la voz del GPS del teléfono.
Próximamente en ascenso.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.