Nix miraba a su hijo molesta, caminaba de un lado para otro, en el lugar también estaba Kerr quien le había dicho lo ocurrido en la junta.
—No puedo creer que hayas perdido tu oportunidad para regresar—le reprendió.
—También perdiste a la chica—le recordó Kerr.
Tánatos explotó, era algo en su orgullo que le hacía querer recuperar a Macaria.
—Aún no la he perdido, me escuchan, ella volverá o la encontraré—dijo sentenciando—, lo que pase primero.
—Debes apurarte—dijo Kerr—sabes, todos creen que es cuestión de tiempo para que Ares y ella se den cuenta que siempre se han amado.
—¡No es verdad!—gritó Tánatos—, hubo un tiempo en que lo amo, sí, pero actualmente no es así. Ella está enamorada de mi.
—¿Porqué no pidió que fueras parte de la junta otra vez?—preguntó Kerr
—No lo sé, quizá esta abrumada.
—¿Abrumada?—rió Nix
—Sí, ayer ustedes la hicieron sentir mal.
—¿Nosotros? ¡tu trajiste a Leteo en primer lugar!—le esclareció Kerr
—¿Qué es lo que querías probar?—le preguntó su madre—¿quieres probar que no eres débil?
—Quería que se conocieran, Leteo es muy divertida e inteligente, supuse se llevarían bien
—Si, porque una mujer quiere ser mejor amiga de la ex amante de su novio—le dijo Nix—claro el sueño de toda mujer o en este caso Diosa.
—Como sea, buscaré a Macaria y les juro que me casare con ella.
—Suerte con eso—le dijo Nix sarcásticamente—, quizá la encuentres y la recuperes pero jamás serás Rey del inframundo.
—Hades jamás dejaría su reino en manos de alguien tan débil como huele envenenó Kerr.
Tánatos se fue volando y mientras hacia su trabajo se preguntaba porque ella se había ido con Ares, de todos los Dioses ¿por qué él? ¿dónde estaban? La tierra es un lugar inmenso y quizá Ares y Macaria ni siquiera estaban juntos, no podía pedirle a Hermes que la buscara porque quizá Hades ya se lo había encomendado. Fue al único lugar donde podían ayudarlo: el Olimpo.
Al llegar lo recibió Heracles quien le dijo que no había visto a Macaria y Tánatos supo que estaba mintiendo. Entro al Olimpo y fue a buscar a Zeus.
—Ah el Ángel de la muerte—le dijo Zeus al verlo.
Tánatos se sentó y lo miró a los ojos. Para verse más joven que Zeus, Tánatos era más antiguo y le tenían respeto.
—¿Eres omnipotente?—le preguntó ignorando lo que le había dicho.
—Eso dicen.
—¿Sabes donde está Macaria o tu hijo?
—Soy omnipotente no un maldito sabueso. Claro que podría convertirme en uno, pero las pulgas...
—No divages, ¿podrías averiguar dónde están?
—Sé que Hebe uso sus poderes en ellos y nadie puede encontrarlos solo ella—Zeus rió—, claro que no te ayudará.
Tánatos lo miró con sus ojos verdes.
—¿Por qué?
—Porque ellos se son leales. Primero morirán antes que revelar los secretos del otro.
—Entonces no puedo saber dónde están pero al menos sé que no lucen como yo espero.
—No tienes que preocuparte por Macaria, Ares está con ella, no hay Dios más letal que mi hijo—Zeus miro a Tánatos—excepto tal vez tu.
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Tolerate it (Macaria x Tánatos)
FantasiSi todo está en mi cabeza, dímelo ahora dime que me equivoqué de alguna manera sé que mi amor debe celebrarse pero tú lo toleras...
