Capítulo 7 - Parte II

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*Narra Sadie*

Llevo días en cama. No quiero moverme, no quiero respirar y hasta ahora es que entiendo el dolor de Lux al saberse abandonada. No comprendo el por qué Christopher -de un día para otro- dejo de amarme, incluso he llegado a imaginar que solo estuvo conmigo para que yo pudiera sobrellevar el luto. Estuve considerando huir nuevamente pero entonces recuerdo en qué circunstancias terminó mi huida y vuelvo a sacar todo de la maleta y lloro sobre mi ropa.

Ingrid ha venido diariamente e incluso considera que es buena idea mudarse aquí mientras yo supero esto y eso no pasará jamás. También han venido todas mis amigas -excepto Fátima, claro- pero no puedo estar con ellas más de 30 minutos; estoy aburrida de todo, de la vida, incluso de mi y aunque nunca he pensado seriamente en acabar con mi vida y la depresión me esta llevando a pensar en todo eso, pero no tengo el valor de acabar con este sufrimiento... Eso me recuerda que estoy viva y a pesar de todo me gusta estarlo.

Después de que se fueron mis amigas, regresé a mi cama -¿Para qué abandonar el único lugar donde me siento cómoda?- y llamó a mi madre. Ella me pregunta cómo estoy, yo mecánicamente respondo que bien, finjo la mejor voz de todas para que no se preocupe y venga a verme.

-¿Y cómo va todo con Christopher?

Con solo oír su nombre se vienen tantos recuerdos.

Ya no te amo.

Tenemos que darnos un tiempo.

Son palabras que aun arañan el interior de mi haciendo que las lágrimas aparezcan en mis ojos, así que hago que el nudo de la garganta -que me asfixia- me deje articular las palabras que relajarán a mi madre.

-Todo va de maravilla.

La escucho suspirar y casi puedo ver como se relaja y yo comienzo a llorar en silencio, evitando que todas las convulsiones provoquen algún sonido. Cuando finalmente cuelga el teléfono, rompo a llorar sin medida.

*Narra Arturo*

Es obvio que Sadie no espera mi visita, así que esta vez no llamo por teléfono antes de llegar. Quien me abre la puerta no es nadie en comparación con la chica que deje de ver hace 90 días, ella esta demacrada con los ojos demasiado hinchados por el llanto; al verme se lanza a mis brazos.

Lo que tengo en mente no será para nada complicado teniéndola a ella en esta posición tan vulnerable.

*Narra Christopher*

Yo ya no tengo nada que hacer en esta ciudad, Ingrid me ha llamado ayer con el cuento de que Sadie se tomará unas vacaciones en la costa oeste, a 15 horas de mi, y ahora soy yo el que quiere huír para no sentir, para evitar que Arturo la lastime o peor aún, la mate.

He hablado con mis padres y han accedido a pagarme un viaje a Europa por 3 meses; ellos no saben que estoy huyendo como un cobarde, solo dije que quiero salir, conocer, dormir en un país para despertar en otro, quiero cruzar fronteras, quiero ser libre para que ella sea libre. Es inteligente, no se dejará manipular y si intentará lastimarla, no dudaría en responder la agresión.

Sadie es inteligente.

Sadie sabrá como salir de esta.

Y yo soy un cobarde porque no me atreví a retar a Arturo. Tal vez si lo hubiera retado lo suficiente su paciencia se hubiera agotado, tal vez él hubiera apretado el gatillo y yo no estaría sufriendo y atando a Sadie a una relación destructiva. Pero el hubiera no existe.

Ella no tiene porque sufrir la sobreprotección de Arturo y ¿Qué hago? Me voy del jodido país a donde nadie pueda encontrarme, donde nadie sepa quien soy. Me voy sabiendo que el amor de mi vida esta entre los brazos de un maldito maniático.

730 días [Terminada].Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora