Epílogo

237 15 8
                                        

*Narra Sadie*

6 meses despues

-Ingrid por un demonio ¡Puja!- Grité mientras mi mejor amiga me aprieta la mano en busca de apoyo en la habitación donde está por dar a luz.

Ingrid llevaba 14 horas en labor de parto, tenía los ojos hinchados por aguantar las ganas de llorar ante el dolor y maldecía por lo bajo cada cierto tiempo; se negó a recibir la epidural porque quería tener a su bebé sin una gota de medicamento encima; yo sentía que en cualquier momento me iba a desmayar pero no importaba, mi amiga me necesitaba ahí y le prometí que, hasta que naciera su bebé, iba a estar en pie.

Santiago tenía la cámara lista para captar el momento preciso y llevarse la gran sorpresa de toda su vida. Cuando les dijeron que ya sabían el sexo de su bebé, ellos se negaron a saberlo y ahora tienen una habitación pintada de blanco llena de regalos y buenos deseos. Luego de encarnar sus uñas en mi antebrazo, Ingrid deja escapar un alarido y luego la habitación es inundada por el sonido de un llanto; no siento nada, los mareos se han ido y apenas puedo notar el dolor de mi antebrazo, las lágrimas están empapando mi rostro y miró a Ingrid que parece que tendrá un infarto en cualquier momento.

-Felicidades- Dice el médico. -Son padres de una hermosa niña-.

Santiago esta temblando tanto que dudo que en la grabación del parto se vea algo con claridad, le quito la cámara de las manos para que pueda ir a donde le están entregando a la pequeña en manos de Ingrid.

-Es hermosa- Dice ella entre sollozos de alegría.

-Se parece a mi- Dice Santiago secándose las lágrimas.

-Ya crecerá- Digo yo en modo de broma.

El amor que desborda esta nueva familia puede casi palparse en el aire y no puedo estar más agradecida por presenciar este momento.









-¿Cómo se llamará?- Pregunta Christopher sentándose en el sofá de la habitación con la niña en brazos.

-Julieta- Dijo Santiago.

-Es muy dramático- Respondió Ingrid. -Me gusta Alicia-.

-Muy fantasioso. ¿Casandra?

-Muy griego.

-¿Que tal Astrid? Significa belleza y pureza- Dijo Christopher mientras jugaba con la pequeña mano de la bebé.

-Me gusta- Dijo Santiago. -¿Y un segundo nombre?-.

-Me gusta Naomi- Dijo Ingrid.

-Entonces esta decidido: Astrid Naomi.

Todos reímos pero Christopher nos hizo callar casi al instante.

-Ya se durmió- Dijo con la voz más tierna que le había escuchado jamás.







-Deberías tener un bebé Sadie- Me dijo Ingrid cuando nos dejaron solas un momento.

-No sé- Dije mirando mis zapatos claramente nerviosa. -Estoy recuperando mi tiempo en la universidad y un bebé requiere muchos cuidados y mucho tiempo de atención. Probablemente después-.

-¿Quien será la mejor amiga de mi hija?

-Tú, una madre siempre es la mejor amiga de su hija.

-Aja... Entonces ¿En qué punto quedamos tu y yo?

-Somos esa hermosa excepción de la vida.

Ambas nos reímos bastante alto y una enfermera tuvo que entrar a callarnos.

-La verdad es que tu hija si tendrá una mejor amiga o un mejor amigo, aún no lo se.

-SADIE ¿QUE ESTAS DICIENDO?

-Lo que estás pensando

-Estas embarazada... Amiga, ¿Desde cuando?

-Ammm unos tres meses pero Christopher aún no lo sabe, no se como lo tomará.

-Sadie, están por hacer un año de casados, ¿Qué podría decirte?

-No lo se... Estoy confundida y quiero llorar.

-No, no, no... Espera. Antes de llorar, dicelo. Vas a ver que todo saldrá de maravilla.







3 años más tarde

Ingrid y Santiago se casaron el Agosto pasado, justo en el cumpleaños de Astrid. Christopher y yo fuimos sus padrinos y Charlotte -mi hija- fue paje junto con Astrid.

Es divertido ver como nuestros hijos crecen juntos y más ahora que ambas vemos crecer también nuestros vientres, tendremos más bebés. Terminé la universidad y ahora estoy trabajando de agente literaria para nuevos escritores del país. Ingrid está más que ocupada al ser la fotógrafa más prestigiosa del Estado y aún así tiene tiempo para estar con Astrid y Santiago quien a su vez, dejo el trabajo de policía para acompañar a Ingrid en sus aventuras. Christopher es el dueño de la editorial donde trabajo y juntos impulsamos a las nuevas generaciones de escritores a salir adelante y cumplir sus sueños así como nosotros.







Querido, cuando decidiste irte, no pude más que observar tu camino. Memoricé cada paso que te alejaba. Conté cada pisotón a mi corazón.

- Matemáticas mal aplicadas (Denise Márquez).

730 días [Terminada].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora