33| Problemas de vista.

6 3 0
                                        

Habían pasado ya unas cuantas horas, el adolescente y el castaño habían abandonado la seguridad de su guarida y ahora viajaban; cada uno iba en unas motos todo terreno que habían encontrado cerca de los límites del infierno bajo cero... Si encontrar es matar a los agentes que las usaban, si, si las habían encontrado. Iban por el camino que habían tomado aquella vez que terminaron en el hotel donde Alex asesinó a Maria, pero con un pequeño cambio, en vez de seguir por las carreteras que llevaban al hotel se adentraron al bosque que estaba cerca, y mientras entraban se encontraban con pequeña montañas, árboles caídos y de todos tipos, hermosas flores y pequeños lagos, un sitio donde la naturaleza reinaba.

-¿Cuándo llegaremos?.-pregunto el adolescente y se detuvo por unos momentos, la vista era hermosa.

-La última vez estaba cerca de aquí.-respondió el castaño.

-La última vez intento matarte ¿No?.-pregunto con burla Jake.

-Aún trabajaba con ESDEK, y él... Bueno, odiaba ESDEK, así que fuimos enemigos.-respondió Alex.

-¿Y quién ganó?.-pregunto Jake con interés.

Alex no contesto, solo encendió de nuevo su moto y manejo; Jake mostró una sonrisa torcida e hizo lo mismo siguiéndolo. Estuvieron conduciendo un buen rato y no encontraron absolutamente nada; ahora ambos estaban parado delante de un lago, comiendo un sándwich, y cerca de ese lago había una montaña bastante alta, y a unos 30 metros del piso habían un agujero en ella, una especie de cueva.

-Deberíamos revisar ahí.-opino Jake después de darle una probada a su sandwich.

-No sería mala idea.-comento Alex viendo la "cueva".

Ambos comieron con calma, viendo el hermoso lago delante de ellos... Un montón de trozos filosos de metal aparecieron de la nada y volaron conta ellos, el castaño logro levantar un muro de tierra para frenar los todos, pero este colapso con rapidez y ambos vieron como una gran bola de fuego iba contra ellos; un muro de hielo y uno de tierra logro frenar el fuego el suficiente tiempo para que ambos se lanzarán a los lados para esquivarla; el fuego desapareció en la nada y de dónde vino se dejó ver una figura, una chica.

-Estoy sorprendida, nadie había sobrevivido nunca a mis ataques.-dijo la chica sonriendo.

Mayor que ellos dos, tal vez con unos 32 años, piel morena, iris rojas iguales que las de Megan y cabello rosa opaco peinado en dos coletas circulares pareciéndose a los peinados  tradicionales chinos, vistiendo un simple qipao rojo y unas zapatillas del mismo color. Ella veía a Jake con una sonrisa de malicia, hasta que vio a Alex y su sonrisa cambio por una expresión de sorpresa, y luego recupero esa sonrisa.

-Así que estás vivo, que emoción. ¡Querido ven a ver esto!.-gritó sonriente... Y luego soltó una pequeña risa de burla.-Bueno, solo ven querido.-se corrigió sonriendo con inocencia.

-Nunca te cansas de eso ¿No?. Chocolatito.-respondió una voz masculina.

De la entrada de la cueva apareció una figura, un chico, este se lanzo en caída libre hacia el lago, y cuando estuvo apunto de tocarlo quedó parado arriba de este. De la misma edad que la chica, piel pálida, cabello negro y bien peinado hacía el lado derecho y ojos verde... Un verde sin brillo alguno y muy pálido, como los ojos de un ciego; vistiendo un suéter sencillo blanco de mangas verde claro, un pantalón de mezclilla claro y zapatos deportivos blancos. Ese era el ciego; este "vio" gracias a las vibraciones de la tierra a su alrededor y pudo "ver" a las dos personas delante de él, escuchaba sus latidos y como el viento pegaba contra ellos, solo con esos datos podía imaginar quienes eran... Había un poco de frío y la vibración de la tierra estaba alterada, solo dos personas podían hacer eso.

Los KustermenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora