Habían vuelto, y con ellos traían el botín; dos maletines repleto de material médico y otras cosas un poco más extrañas... Compuesto químicos; y en el maletero del auto habían más. ¿Por qué habían robado eso?, Fácil, Layonel les había dejado algo; Jake encontró entre sus cosas unas notas, en ellas habían varias fórmulas e instrucciones para hacer drogas, unas que al ser inyectadas potenciarán momentáneamente los poderes de los kustermen, otras parecen estar orientadas a controlar, drogas para que un kustermen pueda concentrarse y sacar el 100% de su poder sin salir herido, drogas realmente útiles; una de las notas del doctor decía que si algún día le pasaba algo, le confiaba todo esto a Alex, solo el podía decidir que hacer con la investigación de las drogas; y ya había tomado su decisión.
-Ya, Abel termino de descargar el material.-le indico Isaac a Alex, quien estaba en el techo.
-Bien, ya pueden descansar.-respondió a secas el castaño.
-¿Y tú?.-pregunto el albino viéndolo.
-Ire en unos segundos.
Isaac vio por unos segundos a Alex, no le prestaba atención a nada, solo veía al bosque, como si estuviera esperando algo.
-No lo pienses tanto, todo saldrá bien.-le dijo Isaac con una pequeña sonrisa y se fue.
Ojalá fuese así, pero hasta ahora las cosas no habían salido tan bien; Edward y Layonel habían muerto, Bellatrix había repartido a sus mercenarios en la ciudad, los kustermen eran cazados como animales, ahora los collares, ella había logrado sembrar el miedo en el corazón de los kustermen, técnicamente había ganado... Todo esto lo había conducido a la solución obvia, lo que debió haber hecho desde el principio; este problema solo podía ser solucionado por la guerra.
-Te está saliendo humo de la cabeza.-dijo Kathe con un tono juguetón pero al instante lo abandonó.-¿Estas pensando en que harás?.-le pregunto más seria.
-Un paso en falso, y todos moriremos.-le respondió a secas.
-Despeja tu mente herma-Alex.-le dijo algo seria.
-¿Y qué recomiendas?.-le pregunto con seriedad.
-Un día de verano, fuimos al parque de diversiones de la ciudad... Te subiste a la rueda de la fortuna y no dejabas de reír; ese día estabas tan feliz Alex, ¿Lo recuerdas?.-le pregunto con una sonrisa.
El castaño no pudo evitar sonreír, un recuerdo lejano en el que fue feliz; esa rueda de la fortuna, ese parque de diversiones que está en la ciudad de Isaac, todo paso cuando aún era feliz, María aún no le había puesto un dedo encima... La sonrisa del rostro del castaño se borró y volvió a su expresión seria, siempre que era feliz algo malo pasaba, así era su vida.
-Si, lo recuerdo.-le contesto a secas.
El silencio se adueñó del lugar por unos momentos, Kathe camino hasta quedar al lado del castaño y vio lo mismo que el veía, el bosque...
-No fue tu culpa Alex.-le dijo Kathe y dejó su mano sobre su hombro.
-Lo se... Esa fue su decisión.-respondió el castaño.-¿Qué hacías con María en ese hotel?.-pregunto cambiando el tema drásticamente.
-María estaba muriendo.-le respondió Kathe luego de un rato de silencio.-Iríamos al aeropuerto, su último deseo era viajar a España.
-¿Qué tenía?.-pregunta algo curioso el castaño.
-Cancer, estaba en etapa inicial, pero ya había aceptado que moriría. Desde que escapaste dejo de preocuparse por nosotros, yo tuve que cuidar a los niños... Pasaba horas encerrada en tu cuarto, pero nadie sabía que hacía.-le contó seria.
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Los Kustermen
Science Fiction"La realidad innegable de la humanidad es que: por más avanzada que esté siempre serán peor que cualquier cataclismo, en una simple palabra, monstruos" Hace 50 años o más una parte de la humanidad cambio, evolucionaron y lo que antes eran sueños de...
