14| Hacerse Fuerte

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Jake esquivaba, bloqueaba y devolvía cada ataque que Edward le daba, ambos peleaban en la cima del Red Paradise, habían apartado los muebles para tener más espacio; un pequeño combate de entrenamiento; cerca de la puerta yacían Layonel, Megan, Mika y otra chica viéndolos, está última vestía un simple vestido blanco con el borde rojo que llegaba a cubrirle hasta sus muslos, juntos a unos tacones blancos, de piel clara, ojos azules y cabello castaño hasta los hombros. Edward tomo distancia y disparó tres balas que Jake paro creando pequeños muros de hielo, se hicieron añicos al impactar con la bala, pero los pequeños trozos volaron directo a Edward provocándole pequeños cortes. El adolescente sonrió mientras corría a atacar, ganaría... Pero una bomba de humo cayó al piso y lo dejo desorientado, buscando a Edward a ciegas sintió golpe tras golpe, unos a su espalda, otros al pecho y unos pocos al rostro, seguido sintió como una barrida de pies lograba quitarle todo el equilibrio y caí al piso. Cuando el humo se disipó la escena era clara, Edward yacía de pie apuntando su arma a la cara de Jake, y este yacía en el piso acostado con una expresión adolorida.

-Eres bueno, debo admitirlo, pero te falta entrenamiento.-dijo Edward guardando su arma y estiró su mano.

Jake acepto la ayuda y le dio su mano para poder ponerse de pie.

-Tal vez si vendo tus ojos y lo intentamos el resto de tus sentidos se agilicen y puedas presentir el peligro.-comento Edward.

-¿Acaso tengo cara de Killian?.-pregunto algo sarcástico.-¿O de abogado?.-añadió aún sarcástico.

-Ya, no hace falta que sigas.-interrumpió Edward al verlo abrir la boca de nuevo.

Mika, Mega, Layonel y la chica se acercaron a ambos, Megan reviso de forma rápida a Jake, viendo sus golpes y pasándole una bolsa de hielo. Por el contrario Layonel vio a Edward y compartieron unos susurros antes de ver al resto.

-Bien.-llamó la atención Layonel.-Después de esto está claro algo, debes entrenar un poco, y cambiar esas cosas.-añadió señalando sus guantes.

-Si, están en sus últimas.-hablo Edward viéndolos.

Jake soltó un suspiro de frustración viéndolo a ambos, luego lanzó otra mirada a la chica castaña que yacía viéndolo.

-¿Y esta qué?.-pregunto sin dejar de verla.

-La persona que conseguirá los materiales para tus nuevos guantes, idiota.-le contesto con un tono frío.

-Esta es Scarlet, es una amiga, puede conseguirnos unas cuantas cosas si dispone del tiempo.-la presento Megan.

-¿Trabajas de?.-le pregunto Jake viéndola.

-Prostituta.-respondió a secas.

Hubo otro silencio entre todos, y el que lo rompió de nuevo fue Jake.

-Bien, bien. ¿Ahora qué?.

-Descansar, mañana será un largo día.-contesto Mika viéndolo.

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Jake yacía de pie de nuevo en la cima del Red Paradise, solo que está vez tenía los ojos vendados, varios cortes en sus brazos y estaba cerca del borde, al otro extremo estaba Mika, apuntando su arco a Jake pero sin decir nada, y de la nada una flecha voló hasta Jake provocándole un pequeño corte en su mejilla y haciéndolo dar un paso atrás, ahora estaba más cerca del peligroso borde.

-¡Está cosa no da resultado!.-le gritó algo alterado a Mika.

-Es porque no escuchas.- le reclamo está.-Las flechas hacen un sonido cuando irrumpen en el aire, si escuchas de dónde salen sabrás a dónde van.-añadió cargando otra flecha.

Los KustermenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora