Aquí de nuevo, y por la misma razón del cap anterior (XD). Bueno con seriedad ya, este capítulo tendrá escenas fuertes y podrían disgustar le a algunos, ¡Pero! Es algo importante de la historia de Alex, así que los invito a leer. Disfruten el capítulo amigos, y quedan advertidos como la vez anterior (XD).
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La lluvia caía con intensidad sobre la calle y las casas de todo ese barrio, delante de una gran mansión había un auto negro estacionando, de el salió una mujer de rasgos asiáticos y cabello negro que caí como cascada, piel pálida, de figura envidiable y vistiendo un traje negro; está abrió una de las puertas traseras del auto y vio con atención al niño que estaba adentro.
-Vamos pequeño.-dijo con tono amable.
Del auto salió un niño de 10 años de cabello castaño algo corto y ojos avellana. El niño se acercó con la mujer asiática a la mansión y está tocó dos veces,del otro lado se escuchó de parte de una voz femenina "un momento". Cuando la puerta se abrió se pudo ver con claridad a una mujer madura, de 40 años, cabello rubio algo opaco, ojos marrones, piel algo bronceada, de buena figura, el rojo de sus labios resaltaba y su gran vestido negro era hermoso. La mujer vio con curiosidad al pequeño niño que yacía delante de ella y luego a la mujer asiática, para ese momento entendió el porque estaba aquí y se puso a su altura.
-¿Por qué no pasas pequeño? Hay varios juguetes y puedes jugar con las chicas.-hablo la mujer con un tono dulce viéndolo.
El pequeño solo asintió con su cabeza y paso a la casa sin darle importancia a más nada, ¿Por qué estaba aquí? No lo sabía... No quería aceptar el porque estaba aquí, pero tristemente sabía la verdad, y eso lo destruía un poco más cada segundo. Ambas mujeres se quedaron afuera de la casa mientras el pequeño entraba, ambas le sonreían para darle un poco de apoyo, pero apenas esté paso a la casa las mujeres se miraron con seriedad.
-Padres asesinados, sobrevivió porque estaba escondido, lo encontramos detrás de un fondo falso que tenía su clóset.-dijo la mujer asiática con cara de disgustos.
-Otro huérfano por circunstancias violentas.-comento la rubia con pena.
-No uno cualquiera, cuando hicimos el chequeo médico descubrimos que es un kustermen... Uno realmente sorprendente.-añadió la pelinegra más seria que antes.
-Así que por eso lo trajiste.-dijo la rubia ahora seria.
-Has criado a 10 kustermen aquí y son buenas personas, lo mismo puedes hacer con él.-dijo la pelinegra.-lo necesita.-añadió sintiendo pena por el pequeño.
-Je entiendo, Kuo, lo cuidare.-aseguró la rubia con unas sonrisa y eso tranquilizó a la pelinegra.-Y ¿Cómo se llama?.-pregunto está aún sonriente.
-Alexander Castell, aunque él prefiere que le digan Alex.-respondió la pelinegra con una pequeña sonrisa.
La mujer asiática se retiró en el auto no sin antes despedirse del pequeño Alex, este respondía la despedida pero su rostro se veía carente de emociones. La mujer rubia no aparto la mirada del pequeño ni por un momento, solo quería sacarle una sonrisa a ese pequeño, no quería verlo tan triste, tan vacío.
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El castaño yacía sentado sobre su cama viendo a la nada, solo estaba vistiendo su ropa interior, su mente divagaba un poco a los días que solo se sentaba con calma a jugar con sus piezas de Lego, como construía su vecindario "imperfecto" pero real, pensar que hace solo cuatro años todo era tranquilo, recordaba el momento que todo se fue a la mierda y fue muy inocente para notarlo, recordaba cuando aún su cuerpo no tenía estás horribles marcas que provocaba ese látigo... Recordaba su inocencia arrebatada.
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Los Kustermen
Science Fiction"La realidad innegable de la humanidad es que: por más avanzada que esté siempre serán peor que cualquier cataclismo, en una simple palabra, monstruos" Hace 50 años o más una parte de la humanidad cambio, evolucionaron y lo que antes eran sueños de...
