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Pasaron como unas siete horas desde que me desperté y casi al instante me volví a dormir, pero el sonido en mi cuarto me levantó por segunda vez, ya que una enfermera entró a mi habitación y revisó si todo iba bien con mi cuerpo y si la medicina estaba ayudando.

–Parece que está mejor– sonrió.– No se preocupe por su hermano, él estará bien–

–¿A qué se refiere? ¡¿Dónde está?!– Pregunté esperando que me diga su dirección exacta.

–Él fue internado por..–

–Le pregunté en dónde está– Dije sin importar lo que me había dicho antes.

–En planta de arriba, habitación C–34. Le advierto que usted no puede ir en este momento. Además, él tampoco está en condiciones–. Me dijo antes de irse cerrando la puerta.

Esperé unos minutos hasta que la gente que podía ver desde la ventana se fueran, para así salir de la habitación sin que sospechen de mí.
Sin dudarlo, arranqué las agujas que estaban conectadas a mí y me levanté bastante mareado.

–Tengo que matar a ese hijo de perra– Dije ya subiendo las escaleras.

Pero cuando estaba por llegar al cuarto piso, vi a Geonhak parado en el descanso de las escaleras con una sonrisa en su rostro.

–¿Qué haces aquí?– Pregunté sin escuchar una respuesta de su parte.

–Estabas tan herido y ahora tú...–Cuando miré hacia el tercer piso y de nuevo en dirección a Leedo, él ya no se encontraba ahí.

Mierda.

Bajé prácticamente corriendo y comencé a buscar a mi pareja, se que lo que vi no fue nada bueno, más fue una advertencia o tal vez... Una despedida.

Sentía que iba a explotar. Él no estaba, no lo veía en ningúna parte.
"Sé que él aún está vivo, él no podría morir." Me dije varias veces aunque ya estuviese aterrado.

Mi respiración entrecortada se detuvo instantáneamente cuando lo encontré.

Geon tenía más cosas conectadas a su cuerpo y muchísimas máquinas al rededor de él. Parecía que le costaba respirar pero aún así seguía vivo.

Él estaba vivo...

Me acerqué a la ventana sin poder contener las lágrimas. 

Fue mi culpa. Yo hice esto, yo fui quién empezó a gritar.

No, fue su propia culpa. Él se metió en problemas y por eso le grité.

No... Es la culpa de Seoho. Él tiene toda la culpa.

Cerré ambos puños y empecé a caminar hacia la habitación en dónde se encontraba ese hijo de puta.

La furia estaba destruyendo mi cuerpo desde adentro, quería matarlo, quería que sufriera tanto como yo.

Cuando llegué al piso correspondiente, vi que de una habitación, una enfermera salió cargando un bebé y se lo llevó hasta las típicas salas de recién nacidos y lo dejó en una pequeña camilla junto con otros de su edad, lo dejó en la segunda fila, tercera columna.

Volví de dónde había seguido a aquella mujer y cuando me dispuse a buscar el cuarto, vi el mismo codigo en la puerta de dónde había salido aquel recién nacido.

No era posible... Juro que ese día el doctor me dijo que Ho había tenido un aborto espontáneo.

A menos que...

–No lo escondí, en serio, yo no tuve ningún síntoma después de aquel día..– Escuché la voz llorosa del pelirrojo cuando apegué mi rostro a la puerta.

–Eso ya no importa. Ahora somos padres y tenemos que hacernos cargo de ese bebé–

–Pero... Si yo no fuera tan imbécil, los dos hubieran nacido... Hoy...–

–Así que eran gemelos.– Susurré al entender perfectamente tan solo con escuchar esa simple conversación.

Una sonrisa se formó en mi rostro y no desapareció hasta llegar al lugar en el que se encontraba su querido hijo.
El único que había podido tener, su bendición, algo que le haría muy feliz sin duda y también...

El que no volvería a ver en su vida.






El que no volvería a ver en su vida

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✨No me maten✨

L@s amo (◍•ᴗ•◍)♡

Bye♥️🌙

FALSAS PROMESAS - leeon - KeonhoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora