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–¿Va irse por mucho tiempo?– Preguntó la mujer después de que Dongju le explicara que saldría de viaje con sus dos hijos.

–Por una semana tal vez, la llamaré cuando vuelva–. Respondió antes de terminar de empacar todo lo necesario para los menores.

El ahora rubio, quería visitar a Hak, tenía muchas ganas de hacerlo. Quería saber si aún estaba en el estado en el que lo dejó, y si no era así, estaría más aliviado consigo mismo.

Estuvo dudando si era buena idea llevar a sus hijos, pero al final tomó esa opción, sería el primer viaje que tendrían después de tiempo.

Lo señora ayudó a poner su equipaje en el auto mientras que Ju ubicó a los menores en sus respectivos pequeños asientos.

Sería un recorrido bastante largo.








(...)








–¿Qué hora es?–  Dijo levantándose por lo incómodo que eran los rayos de sol que llegaban hasta su rostro.

–Son la una de la tarde– Dijo sentándose al filo de la cama para acariciar el rostro de su esposo.

–¡¿Tan tarde es?!– se paró de un salto– ¿Tanto dormí?–

– No lo has hecho en una semana. No creo que tu cuerpo se pueda recuperar con solo un par de horas–

–Pero Geonhak... ¿Fuiste a verlo?– Preguntó al entrar al baño para tomar una ducha.

–No, estaba esperando a que despiertes– Respondió antes de irse al comedor para esperar a su lindo esposo.








(...)







Llegué a las dos de la tarde al hotel en donde ya tenía la reserva para hospedarme, tomé las maletas y los puse en cada hombro para después cargar a mis dos pequeños.
Subí hasta mí habitación y los dejé sobre la cama y formé una barrera con las almohadas. Se veían tan lindos juntos.

Primero me cambié de ropa y después la de ellos, lo hice con suma lentitud para no despertarlos.

Después de cersiorar que ambos seguían profundamente dormidos, llamé por teléfono a otra niñera que cuidaría de mis pequeños solo por hoy, costaría más barato que pagarle a la señora Park.
Así que, en menos de diez minutos, ella llegó puntual, y luego de explicarle a detalle que debería y no hacer, salí del hotel en dirección al hospital.

Por vagar en mis pensamientos, me di cuenta que ya había ingresado al edificio, cuando le pregunté a la recepcionista si aún había un paciente internado con el nombre Kim Geonhak.

No estaba preparado ni en lo más mínimo para recibir la respuesta que me dio la mujer. Así que cuando ella asintió, grité preguntando la ubicación del padre de mi hijo menor.

Ella con algo de duda me respondió, aunque debí terminar de escucharla porque cuando llegué al piso antes mencionado por la mujer, vi de lejos a Seo y Keon saliendo de la habitación en la que seguramente siga Geonhak.

Era imposible de que no me reconocieran ¡Apenas me había teñido el cabello en estos años!

¿Ahora que mierda debería hacer?

¿Escaparme y no regresar nunca más?

–Dong...– Seo dejó caer todo lo que traía en sus manos para poder abrazarme. – Ha pasado tanto tiempo... Yo..–

–Ho...– Tuve que recibir su abrazo por la molesta mirada de Hee.

–¿Qué haces por aquí? No te había visto como en.. ¿dos? Dos años, ¿verdad?– sonrió acariciando mi pelo.

–Es la primera vez que te veo por acá, Dongju– Dijo el alto con un tono relajado pero su expresión decía lo contrario. No parecía nada cómodo a mi lado.

–Pues... Me mudé algo lejos pero por mi trabajo no pude venir..– Tragué saliva por la excusa más barata que pude haber dicho en toda mi vida.

–Bueno, todos tienen inconvenientes– Sonrió el castaño antes de tomar las cosas del suelo e irse por las escaleras hacia la posible salida.

Hee no quería que me acerque a mi propio hermano, pero al menos podía sacar provecho de eso.

Caminé hacia la habitación correspondiente más lento de lo que pensaba. Cada paso era un mundo para mí, tenía miedo, mucho miedo.

No tenía una imagen clara de como podría verse mi pareja postrado en cama, apenas recuerdo aquel día cuando lo vi por última vez.
Pero la peor parte fue cuando quise abrir  la puerta, mi manos temblaban hasta el punto que podría hasta crear un temblor por solo el hecho de tocar la manija.

Gran sorpresa me di, cuando el chico que pretendía ver en un sueño profundo, tenía los ojos bien abiertos viéndome directamente y bastante extrañado.

–¿Geon?...–

FALSAS PROMESAS - leeon - KeonhoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora