Brenda
Me levanto enojada, dejando mis notas a medio terminar. Me siento frustrada y agotada tanto física como emocionalmente. Amo escribir, pero justo en estos momentos lo estoy odiando. Quizás no sea la más profesional o la autora bestseller que quisiera ser, sin embargo, sé cuando mis personajes están bien elaborados y estructurados y que venga alguien a decirme como debe de comportarse mi protagonista en equis situación saca lo peor de mí.
Rayos, si él nació de mi imaginación y solo yo puedo reconocer que haría o que no.
El sonido del timbre de mi celular, me orilla a dejar mi discusión mental. Cuando contemplo la pantalla toda mi ira se evapora y la incertidumbre penetra en mi sistema. Antes de siquiera tomar la llamada se para qué me llama mi adorada progenitora.
—¡Hola, mami!—la saludo inmediatamente acepto la llamada.
—Mi amor, ¿Cómo estás? Se me hizo raro no verte hoy en la cafetería, bueno, aunque me dijeron que pasaste y bien acompañada.—Sonrío, al darme cuenta que mi madre no aguantó la curiosidad y podría jurar que se está escondiendo de mi padre para sacarme detalles.
—Madre, no empieces a darle cabida a todas esas ideas tontas, que sé, que están rondando ahora mismo por esa cabecita tan imaginativa que tienes. Simplemente es mi vecino policía.—Hago énfasis en la última palabra, puesto que ella nunca ha sido fan de que salga con alguien que se dedique a este oficio.
— ¿Y? Lo importante aquí, es que estás saliendo con alguien—exclama con una emoción, que a pesar de no estar viéndola cara a cara, mi mente puede verla sonriendo y dando saltos en su lugar tratando de contenerse, pero fallando en su intento.
—Perdóname, por no creerlo. Durante mis veintisiete años me has transmitido tu aversión hacia los policías y todos aquellos que portan un arma de fuego. Me has recalcado infinidad de veces que prefieres un panadero para mí antes que alguien que trabaje en seguridad.
—Sí, hija. No me olvido de lo que te digo, pero justamente en este momento soy capaz de pasar por alto la forma en que se gana la vida, tan solo cuando sepa que es el indicado para ti.—Estoy en shock con lo que escucho, ¿Mi madre ignorará este hecho y está dispuesta a aceptar la relación que solo está en su mente imaginativa?
Al percatarse que no comentaré nada al respecto, continúa hablando— Mi amor, yo puedo ser media difícil y exigirte más de lo que puedes dar. También es cierto que no soy la madre cariñosa que deseas que sea, pero espero que de algo no tengas dudas y es que te amo por sobre todas las cosas. Quiero tu felicidad, Bren.—hace una pausa— Tu padre demuestra su amor, con cariño, mimos, abrazos y besos, porque así es él, le encanta el contacto físico. Mientras que yo soy más de demostrar amor con actos de servicio, prefiero hacerte tu comida favorita, tomar un día para ayudarte a limpiar tu departamento; todo esto sin que me lo pidas. Que mi lenguaje de amor sea diferente, no significa que no me importes.
—Mami...—el nudo en mi garganta no me permite poder expresarle mi gratitud y amor en estos momentos, sus palabras se sienten como bálsamo en las heridas de mi corazón. Tal vez esta sea una de las conversaciones que más larga le hemos dado, pero que es tan necesaria hablar.
Durante tanto tiempo la he malinterpretado y hasta he llegado a pensar que no me quería. Pero simplemente no he sabido comprender su amor. Hay personas que se sienten extraños expresando verbalmente su amor hacia otros, mientras que a algunos se les hace fácil. De esta manera también hay unos cuantos que lo demuestran con actos, con contacto, con regalos y hasta con tiempo de calidad. En resumida cuenta, no importa cómo lo expresemos, si no identificar y entender las distintas formas de amar. Pero recordando que el amor no lastima, no busca lo suyo, no guarda rencor...
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MI DESTINO/ LIBRO 1- SERIE LOS DIOSES CASAMENTEROS
RomanceBrenda es una escritora reconocida que arrastra tus propios problemas, necesita urgentemente salir de su bloqueo. Todo su mundo gira entorno en sus historias. Mientras tanto, Trevor, es un policía totalmente dedicado a su labor se ha impuesto la r...
