Narra Brenda
El sonido del teléfono me sacó de mis pensamientos. Era Trevor, y su tono me hizo saber que tenía noticias.
—Brenda, ya tenemos más detalles sobre Lucas y su primo —me dijo al otro lado de la línea. Su voz, aunque firme, tenía un matiz de preocupación que no podía pasar por alto.
Me quedé en silencio por un segundo, intentando procesar lo que eso significaba. La investigación estaba avanzando, y aunque había estado esperando este momento, parte de mí no estaba preparada para lo que implicaba enfrentarlo de nuevo. Trevor me dio los detalles: Lucas seguía bajo la mira por violar la orden de restricción, pero ahora también estaban reuniendo pruebas contra Nathaniel por encubrimiento.
—Sabía que Nathaniel había hecho algo sucio, pero tener las pruebas finalmente... no sé, hace que todo sea más real —le dije, tratando de mantener la calma.
Trevor me escuchó en silencio, como solía hacerlo, dándome el espacio que necesitaba para asimilar todo. Era una de las cosas que más apreciaba de él. No me presionaba, no intentaba arreglar las cosas de inmediato. Simplemente estaba ahí.
—Vamos a hacer que esto avance, Brenda —me aseguró—. Pero quiero que sepas que no estás sola en esto.
Su voz me tranquilizó de una manera que no esperaba. Agradecí su apoyo, y aunque no éramos oficialmente una pareja, nuestras citas, nuestras conversaciones, cada pequeño momento que compartíamos, nos estaba uniendo cada vez más. De alguna manera, sin darme cuenta, Trevor se había convertido en un pilar en mi vida.
Pasaron dos semanas, y aunque la investigación seguía su curso, Trevor y yo también íbamos encontrando nuestro ritmo. Íbamos a cenar de vez en cuando, paseábamos por la ciudad o simplemente nos quedábamos en su departamento o el mío, hablando de todo y nada. Había algo en nuestra relación que se sentía... natural. Aunque no había una etiqueta formal entre nosotros, la conexión que teníamos era innegable, y cada día me sentía más cómoda, más segura a su lado.
Sin embargo, entre todo esto, Fernanda seguía insistiendo con el libro. A cada rato me preguntaba si ya lo había terminado, me lanzaba comentarios sarcásticos sobre mis progresos y me hacía sentir como si estuviera en una carrera contra el tiempo. Admito que su persistencia me fastidiaba un poco, pero al mismo tiempo, me ayudaba a mantener el enfoque. Ya que por mi bloqueo había perdido el ritmo, cuando desperté de mi trance solo me faltaba un mes y diez días. Finalmente, después de lo que parecieron meses de lucha interna y escribir sin parar, lo terminé. A catorce días del prelanzamiento.
Cerré mi computadora portátil y sentí una mezcla de alivio y euforia. ¡Por fin! Lo primero que pensé fue en Trevor. Tenía que contárselo. Sin pensarlo dos veces, agarré el manuscrito impreso, salí de mi departamento y crucé el pasillo hasta el suyo. Toqué la puerta con fuerza, mi corazón latiendo de la emoción.
Cuando abrió la puerta y me vio ahí parada, sonreí de oreja a oreja.
—¿Terminaste? —preguntó, adivinando lo que traía entre manos.
—¡Sí! —respondí, levantando el libro con orgullo—. ¡Lo terminé, y quiero que lo veas!
Trevor me dejó entrar, y al ver la portada, su expresión cambió. Lo hojeó lentamente, sus ojos deteniéndose en algunas páginas. Cuando llegó al protagonista, me miró con una mezcla de sorpresa y diversión.
—¿Este soy yo? —preguntó, levantando una ceja con una sonrisa que me derritió.
—Bueno, tal vez... me inspiré un poco en ti —admití, sintiendo mis mejillas sonrojarse—. Solo un poco.
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MI DESTINO/ LIBRO 1- SERIE LOS DIOSES CASAMENTEROS
RomanceBrenda es una escritora reconocida que arrastra tus propios problemas, necesita urgentemente salir de su bloqueo. Todo su mundo gira entorno en sus historias. Mientras tanto, Trevor, es un policía totalmente dedicado a su labor se ha impuesto la r...
