Dedicado a Julia Pauth gracias por siempre estar pendiente. Actualización martes y jueves.
Brenda
Me encontraba extasiada por el hombre que tan descaradamente acosé, el cual me devolvió mi inspiración. Ya tenía un motivo por el cual escribir, o más bien de quien escribir. Llegó justo a tiempo para ser mi numen.
Luego de esa dosis de inspiración comencé a plasmar todo lo que venía a mi mente en la obra que estaba escribiendo, dándole por fin un matiz diferente al protagonista y cambiando la percepción que tenia sobre él. Ahora si sentía que los lectores estarían encantados con este personaje, como lo estaba en estos momentos.
Por primera vez en tanto tiempo me sentí cómoda escribiendo, tanto que no me percate de la hora hasta que un gran bostezo salió de mis labios, mi cuerpo pedía una tregua por estar en la misma posición desde hacia unas horas. Sonreí al darme cuenta que había avanzado mucho y que mi querida agente no tendría que matarme.
No me acordaba de haber experimentado esta infusión de energía a la hora de escribir. Desde que publicaron mi primer libro me sentía presionada por mi agente para que escriba el siguiente libro de la serie, que tantos dolores de cabeza me estaba ocasionando, y la razón es que flui en el otro porque nadie estaba pendiente a que tan bueno o malo seria.
En estos momentos me encontraba en otra perspectiva porque al ya saber de lo que fui capaz de escribir, esperan otro hit como el que había dado, es más, esperaban un home run. Pero tenía miedo de que no le gustara mi segundo libro, que el primero haya sido tan acogido no me garantizaba que este también lo fuera. Por lo que no podía bajarle y al final toda esta preocupación se volvió estrés, derivando al final en un bloqueo de escritor.
Y solo este desconocido me había sacado de ese lugar oscuro sin inspiración.
Organice todo antes de ir a descansar, en ningún momento deje de pensar en mi vecino. Tendría que averiguar todo lo que pueda de él, solo para mi personaje sea más creíble porque no lo vería de otra forma que no sea como mi numen.
***
Cuando los primeros rayos del sol se elevaron en su plenitud, ya estaba despierta sintiéndome renovada y diferente. El aroma a café despertó mi cuerpo, infundiendo la energía que necesitaba para el trayecto de este día, que prometía ser muy trabajoso.
Recibí el mensaje de mi querida agente instándome a bajar para irnos a la editorial. Suspire mientras repetía un mantra en mi mente, dándome fuerzas para soportarla en lo que resta del día y hasta que se acabe el maldito contrato con ella. Puede ser muy buena en lo que hace pero es pésima tratando con personas solo me ve como mero objeto de ganancia y no como una persona que persigue sus sueños.
Salí de mi departamento estando tan ensimismada guardando mi celular, que no fui consciente de otra persona hasta que choque con su cuerpo fornido, de no ser porque me sostuvo a milímetros del suelo la vergüenza no me dejaría vivir sabiendo que el objeto de mi inspiración me había visto caer en sus narices. Pero el me retuvo con sus fuertes brazos, aun después de soltarme podía sentir el cosquilleo en mi brazo extendiéndose por todo mi cuerpo.
— ¿Se encuentra bien señorita? — su voz estremeció todo mi ser. Me quedo observándolo como una idiota, y su mirada interrogante sobre mi me trae de regreso al mundo de los mortales percatándome que no le he contestado.
— Sí, muchas gracias— digo tímidamente.
— Que tenga buen día— me quedo como una idiota mirándolo mientras toma el ascensor.
— Buena impresión debiste causarle— me recrimino en voz alta.
Resoplo enojada por no prestar atención por donde voy, pero ese es mi punto débil que me distraigo en otras cosas comenzando a inventar historias de todo a mí alrededor. Aunque pensándolo bien me resulta factible con mi profesión, pero no en mi vida cotidiana.
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MI DESTINO/ LIBRO 1- SERIE LOS DIOSES CASAMENTEROS
RomanceBrenda es una escritora reconocida que arrastra tus propios problemas, necesita urgentemente salir de su bloqueo. Todo su mundo gira entorno en sus historias. Mientras tanto, Trevor, es un policía totalmente dedicado a su labor se ha impuesto la r...
